El aumento de los combustibles y de distintas materias primas comienza a generar mayor preocupación entre las empresas dominicanas por su impacto sobre los costos de producción, transporte y comercialización, aunque hasta ahora una parte de esos incrementos ha sido asumida por las propias compañías.
Así lo afirmó Julio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), quien señaló que el sector sigue con atención la evolución de los precios internacionales de la energía y sus efectos sobre insumos fundamentales para la actividad industrial y agropecuaria.
“Todavía no ha habido un impacto tan importante en los precios de los productos porque muchas de las empresas han ido absorbiendo un poco”, explicó Brache durante el evento “Zonas Francas, Zonas de Oportunidades”, organizado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
Sin embargo, advirtió que algunas empresas ya evalúan posibles reajustes si los costos continúan aumentando.
Transporte y materias primas bajo presión
Una de las mayores preocupaciones de los industriales está vinculada al diésel, combustible ampliamente utilizado para el transporte de mercancías y alimentos dentro del país.
El encarecimiento energético también repercute sobre los costos de importación y adquisición local de materias primas.
Brache mencionó específicamente las resinas plásticas, utilizadas en la fabricación de envases y empaques, y los fertilizantes, esenciales para la producción agrícola.
Según el dirigente empresarial, ambos componentes han registrado aumentos importantes y podrían generar presiones adicionales sobre los precios de los alimentos y otros productos de consumo.
“Ya hay mucha inquietud” entre los empresarios por el comportamiento de esos insumos, indicó.
Empresas evalúan posibles ajustes
Brache evitó asegurar que habrá un aumento generalizado de precios en los próximos meses, al señalar que cada empresa deberá evaluar individualmente cuánto han aumentado sus costos y cuánto puede absorber sin trasladarlo al consumidor.
“No sabemos si de aquí a los próximos meses puede haber aumento de precios”, manifestó.
El empresario explicó que las decisiones dependerán del impacto específico que enfrente cada actividad productiva y de la evolución del escenario internacional.
Para la semana comprendida entre finales de septiembre y comienzos de octubre, el precio local de la gasolina premium se situó en RD$353.10 por galón, la regular en RD$317.50, el gasoil regular en RD$270.80 y el óptimo en RD$306.10, después de ajustes de entre dos y cuatro pesos en varios combustibles.
Industriales plantean mantener apoyos
Ante la presión sobre los costos, representantes del sector industrial han planteado al Gobierno la conveniencia de mantener mecanismos de apoyo para insumos como las resinas plásticas y los fertilizantes, con el objetivo de limitar el impacto sobre la cadena productiva.
El Gobierno ha utilizado subsidios durante 2026 para amortiguar parte de las alzas internacionales de los derivados del petróleo.
Al 18 de septiembre, las autoridades reportaban más de RD$33,807 millones destinados a subsidios de combustibles durante el año, después de haber mantenido durante 90 días un esquema de congelamiento de precios dentro del denominado Plan Anticrisis.
Una semana antes, el Ejecutivo había informado que ya se habían superado los RD$30,000 millones en ayudas acumuladas para contener los precios internos.
Gobierno atribuye presión a coyuntura internacional
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, atribuyó el encarecimiento de los combustibles a la situación internacional y aseguró que las autoridades continúan aplicando medidas para reducir su impacto sobre la economía dominicana.
“La crisis no es de factura dominicana”, afirmó el funcionario, al recordar que República Dominicana depende de las importaciones para cubrir su demanda de petróleo y derivados.
Sanz Lovatón sostuvo que el Plan Anticrisis ha contribuido a mantener la estabilidad económica pese a las presiones externas.
El ministro citó un crecimiento interanual de alrededor de 4.5 % hasta agosto, de acuerdo con estimaciones oficiales. El Gobierno también había informado previamente un crecimiento acumulado de 4.5 % hasta julio de 2026.
Ese desempeño, sin embargo, no elimina los riesgos derivados del encarecimiento de la energía, especialmente para sectores con alta dependencia del transporte, materias primas importadas y productos vinculados al petróleo.
Incertidumbre sobre los próximos meses
El sector empresarial mantiene así una posición de cautela ante la evolución del mercado internacional.
Por el momento, según Brache, el impacto sobre los precios finales ha sido limitado porque muchas compañías han asumido parte de los costos adicionales. No obstante, una prolongación de los elevados precios de combustibles, fertilizantes y materias primas podría reducir ese margen.
El comportamiento de los precios energéticos será, por tanto, uno de los factores que determinarán si esas mayores erogaciones terminan trasladándose con mayor intensidad a los consumidores durante los próximos meses.
