La industria azucarera dominicana tiene capacidad para cumplir con la nueva cuota de exportación asignada por Estados Unidos y, al mismo tiempo, abastecer el consumo nacional, siempre que la producción no resulte afectada por fenómenos climáticos u otras situaciones imprevistas.
Así lo aseguró Máximo Pérez, director del Instituto Azucarero Dominicano (Inazucar), luego de que Estados Unidos elevara a 201,274 toneladas métricas la cantidad de azúcar de caña cruda que República Dominicana podrá colocar bajo condiciones arancelarias preferenciales durante el año fiscal 2027.
“Nuestro país está en la capacidad de cumplir con el compromiso del mercado americano y satisfacer la demanda del mercado local, salvo que la producción se vea afectada por situaciones imprevistas o climatológicas”, afirmó Pérez.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) anunció el 23 de septiembre una distribución adicional del contingente para el próximo período fiscal, que comenzará el 1 de octubre de 2026. República Dominicana recibió una asignación complementaria de 11,931 toneladas, que se suma a las 189,343 otorgadas previamente.
Producción supera la cuota estadounidense
Aunque Inazucar publicará en noviembre los resultados definitivos de la zafra 2025-2026, su director adelantó que la producción alcanzó unas 505,500 toneladas métricas.
Según Pérez, ese volumen permitió cumplir completamente con la cuota de 189,343 toneladas correspondiente al mercado estadounidense durante el año fiscal 2026.
Los niveles históricos de producción también muestran una capacidad superior a la cuota preferencial estadounidense. Entre 2021 y 2026, la producción dominicana de azúcar crema y refino promedió alrededor de 540,900 toneladas por zafra, aunque con variaciones importantes de un año a otro.
La mayor producción reciente se registró durante la zafra 2021-2022, con 625,391 toneladas.
Sin embargo, el desempeño cayó posteriormente por factores climáticos.
Clima ha obligado a importar
La zafra 2022-2023 terminó con una producción de 487,332 toneladas, una reducción superior al 22 % respecto al ciclo anterior, afectada por el impacto del huracán Fiona y una sequía prolongada durante los primeros meses de 2023.
En 2023-2024, la producción experimentó una recuperación limitada hasta unas 494,810 toneladas, en un período afectado posteriormente por lluvias superiores a los niveles habituales.
Al mismo tiempo, las necesidades del mercado interno fueron aumentando, lo que llevó a las autoridades a recurrir a importaciones para garantizar la disponibilidad del producto.
Inazucar autorizó 70,000 toneladas de azúcar en 2023 y otras 115,000 toneladas en 2024, entre azúcar crema y refinada, de acuerdo con los registros citados por la institución.
Una situación similar se produjo este año.
En junio, el Consejo Directivo de Inazucar aprobó la importación de 90,000 toneladas métricas, distribuidas en 70,000 toneladas de azúcar crema y 20,000 de refino, con el objetivo de garantizar el abastecimiento nacional.
La decisión respondió a condiciones climáticas adversas durante la zafra 2025-2026, particularmente en la región Este.
Según Inazucar, las precipitaciones acumuladas entre enero y abril superaron en algunas zonas el doble de los promedios históricos, provocando saturación de los suelos y una reducción de entre 10 % y 15 % en el ritmo de arrimo de caña a los ingenios.
Las lluvias también afectaron la mecanización del corte, los niveles de sacarosa y los rendimientos agrícolas e industriales.
Central Romana ve capacidad suficiente
Central Romana Corporation, que concentró el 52.20 % de la cuota estadounidense durante la zafra 2025-2026, también considera que el sector cuenta con capacidad para atender ambos mercados.
La empresa valoró positivamente el aumento de la asignación estadounidense y sostuvo que históricamente la producción nacional ha sido superior a la suma de la demanda local y la cuota de exportación.
“Es de los pocos rubros agrícolas que el país produce en exceso de demanda”, señaló la compañía, que atribuyó las importaciones recientes principalmente a situaciones climáticas fuera del control de los productores.
De hecho, la programación oficial de la zafra 2025-2026 había contemplado originalmente una producción de 582,563 toneladas, distribuida entre Central Romana, Cristóbal Colón, Barahona y Porvenir. Las condiciones meteorológicas impidieron alcanzar completamente esa previsión.
El reto será mantener la producción
La ampliación de la cuota estadounidense representa una oportunidad para aumentar las exportaciones bajo condiciones preferenciales, pero también coloca nuevamente el foco sobre la capacidad del sector para mantener niveles estables de producción.
Con 201,274 toneladas disponibles para Estados Unidos en el próximo año fiscal, el volumen exportable seguirá estando por debajo de la producción anual registrada por la industria dominicana en los últimos años.
Sin embargo, las importaciones autorizadas recientemente muestran que una producción total elevada no garantiza por sí sola que en cada momento del año existan las cantidades, variedades y existencias necesarias para abastecer el mercado interno.
Para Inazucar, la posibilidad de cumplir simultáneamente ambos compromisos existe; el principal elemento de incertidumbre seguirá siendo el comportamiento del clima durante las próximas zafras.
