El Gobierno dominicano mantiene un proceso de reforzamiento de la seguridad en la frontera con Haití mediante nuevas infraestructuras, tecnología de vigilancia y una mayor presencia militar en los principales puntos de control.
La línea limítrofe entre ambos países se extiende por unos 391 kilómetros, de los cuales cerca de 172 corresponden a tramos fluviales formados por los ríos Masacre, Artibonito, Libón y Pedernales.
A lo largo de la frontera también se encuentran 311 pirámides que sirven como referencia geográfica y legal para delimitar el territorio de ambos países, además de cuatro pasos fronterizos oficiales ubicados en Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales.
Verja perimetral alcanza 54.5 kilómetros
Uno de los principales proyectos de seguridad es la construcción de la verja perimetral fronteriza, levantada en zonas consideradas vulnerables o estratégicas.
Según los datos oficiales, se han construido o se encuentran en proceso unos 54.5 kilómetros distribuidos entre Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.
La estructura incluye tramos de hormigón y componentes metálicos, carreteras de patrullaje, torres de vigilancia y sistemas tecnológicos conectados mediante fibra óptica.
El ministro de Defensa, Carlos Antonio Fernández Onofre, sostuvo que la verja ha contribuido a reducir delitos como el robo de ganado, vehículos y motocicletas en algunas zonas fronterizas.
Drones y cámaras para vigilancia continua
El Ministerio de Defensa informó que la frontera cuenta además con una red sincronizada de sistemas aéreos no tripulados y cámaras de circuito cerrado, utilizada para reforzar el monitoreo y apoyar las operaciones de seguridad.
Las autoridades aseguran que estos sistemas permiten ampliar la cobertura y reaccionar con mayor rapidez ante movimientos considerados irregulares.
A estas capacidades se suman los TP-75 DULUS, aeronaves ensambladas por la Fuerza Aérea de República Dominicana y utilizadas para misiones de vigilancia y reconocimiento.
Fernández Onofre explicó que estos aviones permiten recorrer la zona fronteriza en pocas horas y transmitir información para apoyar las operaciones terrestres.
Mayor presencia por aire, tierra y mar
La vigilancia también se extiende a las costas norte y sur, donde la Armada de República Dominicana ha incrementado el patrullaje marítimo.
El Gobierno prevé continuar ampliando esa capacidad con nuevas embarcaciones, entre ellas patrulleros adquiridos como parte de acuerdos internacionales.
De acuerdo con el ministro de Defensa, República Dominicana también firmó un acuerdo con Portugal para incorporar cuatro patrulleros de altura, que reforzarían las operaciones de vigilancia marítima y control territorial.
Formación técnica en provincias fronterizas
Las autoridades también vinculan la seguridad fronteriza con programas de formación técnica para jóvenes.
En Elías Piña y Pedernales funcionan Escuelas Vocacionales de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, que han graduado a miles de estudiantes en diferentes áreas.
Según cifras oficiales, la escuela de Elías Piña acumula más de 8,200 egresados, mientras que la de Pedernales supera los 1,700.
El Gobierno sostiene que la combinación de infraestructura, tecnología, vigilancia militar y programas sociales forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el control de la frontera y reducir actividades ilícitas, entre ellas la migración irregular y el contrabando.
