El Gobierno de Venezuela aseguró que mantiene la propiedad y soberanía sobre sus recursos petroleros pese al amplio acuerdo alcanzado con Estados Unidos para desarrollar 17 campos que concentran alrededor de 65,000 millones de barriles de reservas probadas.
La ministra venezolana de Hidrocarburos, Paula Henao, sostuvo que la titularidad de los recursos del subsuelo continúa perteneciendo al Estado venezolano y calificó el convenio como una operación comercial destinada a incorporar capital y tecnología a la industria energética.
Sus declaraciones buscan aclarar las diferencias surgidas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, presentara el acuerdo como una operación que proporciona a Estados Unidos amplios derechos sobre parte de las reservas petroleras venezolanas. La Casa Blanca ha descrito el pacto como el mayor acuerdo petrolero de su tipo y asegura que Washington obtuvo derechos económicos y de gobernanza sobre la operación.
Diecisiete campos forman parte del convenio
El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros ubicados principalmente en la Faja del Orinoco y el occidente venezolano.
Henao afirmó que esas áreas podrían aportar, una vez desarrolladas, más de 1.5 millones de barriles diarios adicionales al sistema petrolero venezolano. El Gobierno espera además elevar la producción nacional hasta alrededor de 1.4 millones de barriles diarios al cierre de 2026.
La empresa North American Blue Energy Partners (NABEP) tendrá un papel central en la explotación de los campos. El acuerdo anunciado por la compañía contempla cerca de US$100,000 millones en inversiones y otorga al Gobierno estadounidense derechos sobre una participación del 35 % en NABEP, además de acceso preferencial a una parte de su producción.
Caracas y Washington presentan términos diferentes
Uno de los aspectos que todavía genera debate es la duración y naturaleza jurídica de las concesiones.
Las autoridades venezolanas han señalado que los contratos aplicables tienen una duración inicial de 25 años, mientras documentos de la Casa Blanca y reportes sobre la operación estadounidense describen derechos concedidos a NABEP sobre los 17 campos por 100 años. Esa diferencia ha provocado cuestionamientos sobre el alcance legal del convenio.
Henao anunció además que el acuerdo será presentado ante la Asamblea Nacional, aunque no precisó cuándo se producirá ese trámite.
Gobierno venezolano rechaza pérdida de soberanía
La ministra rechazó que el convenio represente una cesión de los recursos naturales del país y sostuvo que la participación estadounidense debe interpretarse como parte de una asociación para recuperar capacidad productiva.
La posición contrasta con la narrativa utilizada por Trump, quien ha destacado el acceso estadounidense a las reservas y los beneficios que el acuerdo podría representar para el suministro energético de su país.
El pacto se produce en medio de una nueva etapa de acercamiento entre Caracas y Washington y de mayores inversiones internacionales en la industria petrolera venezolana, incluida una expansión anunciada por Chevron.
