El Gobierno de Haití puso en marcha el Fondo de Dividendos de Paz en Haití (FDPH), una iniciativa desarrollada en colaboración con Naciones Unidas para respaldar acciones relacionadas con el desarme, la reducción de la violencia y la recuperación de comunidades afectadas por grupos armados.
El lanzamiento fue encabezado por el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé en la Villa d’Accueil, en Puerto Príncipe, con la participación de representantes del Gobierno haitiano y de organismos internacionales.
Durante el acto, Fils-Aimé presentó el mecanismo como una herramienta destinada a contribuir a la seguridad y a crear condiciones para una mayor estabilidad en el país.
Fondo apoyará programas de desarme y reintegración
La iniciativa estará vinculada a programas orientados al desarme, desmovilización y reintegración, además de proyectos destinados a reducir la violencia comunitaria y apoyar la recuperación de zonas afectadas por la inseguridad.
El primer ministro reiteró también el respaldo de su Gobierno a la Comisión Nacional de Desarme, Desmovilización y Reintegración, encargada de participar en los esfuerzos para disminuir la violencia armada y facilitar procesos de reinserción.
Fils-Aimé calificó el fondo como una alianza entre Haití y Naciones Unidas y sostuvo que su financiamiento contribuiría no solo a la seguridad haitiana, sino también a la estabilidad del Caribe.
Sin detalles iniciales sobre monto y financiadores
La información divulgada durante el lanzamiento no precisó cuánto dinero administrará el fondo ni identificó a todos los socios internacionales que realizarán aportes.
Entre los asistentes estuvieron el embajador de Francia en Haití, Gautier Lekens, y el representante especial del secretario general de la ONU y jefe de la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH), Carlos Ruiz Massieu.
Violencia continúa siendo uno de los principales desafíos
La creación del mecanismo ocurre mientras Haití enfrenta una prolongada crisis de seguridad marcada por ataques de grupos armados, secuestros y desplazamientos internos.
Datos de Naciones Unidas indican que al menos 3,050 personas murieron y 1,401 resultaron heridas por la violencia durante los primeros seis meses de 2026.
Organismos internacionales han insistido en que las operaciones de seguridad deben complementarse con medidas dirigidas a recuperar servicios básicos, fortalecer las instituciones y generar oportunidades en las comunidades más afectadas.
El nuevo fondo pretende integrarse a esos esfuerzos, aunque su alcance dependerá de los recursos que logre movilizar y de la capacidad del Estado haitiano y sus socios para ejecutar los programas previstos.
