Las largas filas en estaciones de gasolina se extendieron este martes por distintos puntos de Teherán, mientras aumenta la preocupación entre la población iraní por las consecuencias de las nuevas sanciones anunciadas por Estados Unidos y las dificultades existentes en el suministro de combustible.
Medios y agencias internacionales reportaron esperas de hasta varias horas en algunas estaciones, así como interrupciones temporales del servicio. Autoridades iraníes han atribuido parte del incremento de la demanda a compras preventivas y rumores sobre posibles restricciones, aunque también reconocen limitaciones en la distribución.
La incertidumbre aumentó después de que el Departamento del Tesoro estadounidense anunciara una nueva ofensiva económica contra Irán, denominada Operation Economic Outcast, que amplía el riesgo de sanciones para empresas y países que mantengan determinadas relaciones comerciales con Teherán.
Washington amplía la presión económica
Las nuevas medidas estadounidenses abarcan sectores como tecnología, activos digitales, oro, aviación y transporte marítimo, además de sanciones contra decenas de personas, empresas y embarcaciones relacionadas con actividades iraníes.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que Washington pretende cortar las principales fuentes de financiamiento del Gobierno iraní y advirtió sobre posibles consecuencias para entidades extranjeras que faciliten operaciones destinadas a evadir las restricciones estadounidenses.
China, uno de los principales compradores de petróleo iraní, ha rechazado la ampliación de las sanciones y sostiene que protegerá sus intereses comerciales. Irán, por su parte, calificó las medidas de ilegales y aseguró que continuará resistiendo la presión estadounidense.
Temor por precios y disponibilidad de combustible
La preocupación entre los ciudadanos se concentra especialmente en el posible impacto sobre los precios de alimentos, combustible y otros productos básicos.
El Gobierno iraní también estudia modificaciones en el sistema de cuotas subsidiadas de gasolina, una posibilidad que ha contribuido a aumentar la incertidumbre entre los conductores.
Las dificultades económicas se producen en un contexto de elevada inflación, pérdida de poder adquisitivo y varios meses de conflicto con Estados Unidos e Israel. Las nuevas sanciones buscan aumentar la presión sobre Teherán en momentos en que las negociaciones para reducir las tensiones permanecen estancadas.
Negociaciones sobre el estrecho de Ormuz
Paralelamente, Irán y Omán mantienen conversaciones sobre la navegación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de energía cuya actividad permanece fuertemente limitada por el conflicto.
Ambos países han discutido medidas para facilitar temporalmente el tránsito marítimo y avanzar en trabajos relacionados con la seguridad de la zona, aunque el flujo de embarcaciones continúa muy por debajo de los niveles habituales.
La evolución de las sanciones, las restricciones marítimas y las negociaciones diplomáticas continuará condicionando tanto la economía iraní como los mercados internacionales de energía.
