Noruega prepara una prohibición temporal del uso de gafas inteligentes en determinados espacios públicos, ante la preocupación de que estos dispositivos permitan fotografiar, grabar videos o captar audio de otras personas sin que sean conscientes de ello.
El ministro de Digitalización y Administración Pública, Torgeir Micaelsen, anunció que el Gobierno presentará un proyecto para restringir temporalmente su utilización mientras un grupo de expertos analiza qué tipo de regulación permanente debería aplicarse a esta tecnología. Regjeringen.no
La medida podría alcanzar lugares de alta concurrencia como parques, playas, museos, centros comerciales y eventos públicos, así como espacios vinculados a menores, entre ellos escuelas, guarderías, áreas infantiles y clubes juveniles.
También se estudia incluir instalaciones donde existe una expectativa especial de privacidad, como centros de salud, gimnasios y vestuarios. Regjeringen.no
No será una prohibición total
El Ejecutivo noruego ha aclarado que la intención no es prohibir la venta ni el uso privado de las gafas inteligentes, sino limitar temporalmente su utilización en lugares donde otras personas puedan ser grabadas sin saberlo.
El Gobierno, encabezado por el Partido Laborista, gobierna en minoría y necesitará respaldo parlamentario adicional para que la propuesta pueda convertirse en ley. Reuters
Micaelsen explicó que el objetivo es ganar tiempo para estudiar el impacto de una tecnología que avanza con rapidez y que plantea nuevos interrogantes sobre consentimiento y privacidad.
“No queremos una sociedad en la que la gente tenga que preocuparse por ser grabada, fotografiada o filmada sin saberlo”, afirmó el ministro. Regjeringen.no
Meta, en el centro del debate
Aunque existen diferentes fabricantes, buena parte de la discusión gira alrededor de las gafas inteligentes desarrolladas por Meta junto a marcas como Ray-Ban y Oakley.
Estos dispositivos pueden tomar fotografías, grabar videos, realizar llamadas, reproducir música y utilizar funciones basadas en inteligencia artificial, manteniendo una apariencia similar a la de unas gafas convencionales. The Guardian
Esa discreción es precisamente uno de los puntos que preocupan a los defensores de la privacidad, debido a que una persona puede no advertir inmediatamente que está siendo grabada.
Meta sostiene que sus modelos incorporan una luz LED visible que se activa cuando la cámara está tomando una fotografía o grabando video, y que sus sistemas están diseñados para impedir el funcionamiento normal de la cámara cuando ese indicador es bloqueado. Diario Libre
Denuncias en Francia aumentaron la preocupación
El debate noruego se produce después de que en otros países europeos se hayan documentado casos de personas filmadas sin consentimiento.
En Francia, la asociación e-Enfance, especializada en la protección frente a la violencia digital, informó haber recibido durante 2026 más de una veintena de denuncias relacionadas con mujeres grabadas sin saberlo mediante gafas equipadas con cámaras. Le Monde.fr
Algunos de esos videos terminaron posteriormente publicados en redes sociales y generaron comentarios ofensivos, acoso e incluso amenazas.
La Fiscalía de París confirmó además la apertura de varias investigaciones relacionadas con presuntas vulneraciones de la intimidad mediante el uso de estos dispositivos. AFP
Oslo ya tomó medidas en las escuelas
La capital noruega se adelantó al debate nacional y ya decidió restringir en las escuelas el uso de gafas equipadas con cámaras, según informaciones divulgadas por medios europeos. Diario Libre
La propuesta del Gobierno ampliaría ese enfoque a otros espacios públicos y establecería una normativa de carácter nacional.
Noruega también creará un grupo de expertos encargado de estudiar las implicaciones sociales, jurídicas y tecnológicas de las gafas inteligentes y recomendar un marco regulatorio de mayor duración. Regjeringen.no
Un debate que se extiende a otros países
Las preocupaciones no se limitan a Noruega.
Tribunales de Inglaterra y Gales han establecido restricciones a dispositivos capaces de grabar, mientras Nueva York prohíbe gafas equipadas con cámaras dentro de su sistema judicial. Otros gobiernos e instituciones estudian medidas similares. Reuters
En la Unión Europea, organismos de protección de datos también están analizando las implicaciones de estos dispositivos, especialmente por la dificultad de equilibrar el desarrollo de nuevas herramientas tecnológicas con el derecho de las personas a saber cuándo están siendo grabadas.
El caso noruego refleja así un debate que probablemente se intensificará a medida que las gafas inteligentes se vuelvan más comunes: cómo aprovechar sus funciones sin convertir los espacios cotidianos en lugares de vigilancia permanente o grabación inadvertida.
