El papa León XIV volvió a expresar este domingo su preocupación por las consecuencias de la guerra entre Rusia y Ucrania y llamó a intensificar los esfuerzos diplomáticos para avanzar hacia una solución negociada del conflicto.
Durante su intervención posterior al rezo del Ángelus, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el pontífice lamentó que continúen registrándose muertes y heridos entre la población civil de ambos países, incluyendo niños.
León XIV advirtió sobre la repetición de ataques que afectan zonas residenciales y otros espacios frecuentados por civiles, una situación que, según señaló, continúa aumentando el sufrimiento de las comunidades involucradas en el enfrentamiento.
Informaciones difundidas por medios del Vaticano han destacado en los últimos días el impacto de drones, misiles y otros ataques sobre ciudades y zonas fronterizas, con daños en viviendas, mercados y espacios públicos.
Entre los hechos recientes mencionados se encuentran ataques registrados a comienzos de agosto en territorio ruso. Autoridades de la región de Krasnodar informaron de víctimas tras una ofensiva con drones contra el balneario de Guelendzhik, mientras que posteriormente también se reportaron fallecidos y heridos en la región de Moscú.
La población civil ucraniana también continúa sufriendo las consecuencias de las acciones militares derivadas del conflicto, que se mantiene activo mientras persisten las dificultades para alcanzar un acuerdo entre las partes.
Ante este escenario, el líder de la Iglesia católica insistió en que prolongar las hostilidades únicamente genera nuevas víctimas y profundiza el sufrimiento de la población.
El pontífice defendió la necesidad de detener la escalada de violencia y dar prioridad a la diplomacia y al diálogo como instrumentos para construir un camino hacia la paz.
Asimismo, manifestó su cercanía con las familias de los fallecidos, los heridos y todas las personas afectadas por la guerra, al tiempo que reiteró su llamado al respeto del derecho internacional humanitario y a evitar ataques contra objetivos civiles.
