El arroz dominicano se ha convertido en un nuevo punto de discusión dentro de las relaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos, después de que autoridades estadounidenses plantearan revisar el decreto que regula los aranceles aplicados a las importaciones del cereal.
El debate gira en torno al Decreto 693-24, emitido en 2024, que establece mecanismos para proteger la producción local y fija condiciones específicas para la entrada de arroz extranjero.
Representantes del sector productor consideran que la reclamación de Washington está relacionada con el aumento de las compras efectuadas desde países de Sudamérica durante los últimos dos años.
Productores cuestionan aumento de importaciones
El presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), Marco Rodríguez, afirmó que durante 2025 ingresaron al mercado dominicano unas 220,000 toneladas métricas de arroz importado.
Según su planteamiento, una parte importante de esas compras procedió de Uruguay y otros mercados sudamericanos, en lugar de Estados Unidos.
Datos de la Dirección General de Aduanas (DGA) indican que República Dominicana no registró importaciones de arroz desde Uruguay entre 2016 y 2023, mientras que durante 2024 y 2025 las compras procedentes de ese país sumaron aproximadamente US$16.4 millones.
Durante ese mismo período, las importaciones desde Estados Unidos alcanzaron unos US$60.7 millones.
Estados Unidos solicita revisar decreto
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ha planteado la derogación o modificación del Decreto 693-24, al considerar que sus disposiciones afectan las condiciones de acceso del arroz estadounidense al mercado dominicano bajo el acuerdo DR-Cafta.
La normativa establece un arancel de 20 % para determinadas categorías de arroz dentro del contingente definido por República Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio.
Cuando se supera ese volumen, el arancel puede elevarse hasta 99 %.
El decreto contempla además una cuota de 23,300 toneladas métricas de arroz procedente de Estados Unidos que puede ingresar con arancel cero.
Fuera de esa cuota, el producto estadounidense queda sujeto al arancel general establecido por la normativa.
Arroceros proponen priorizar compras desde EE. UU.
Rodríguez consideró que, cuando la producción nacional no alcance para cubrir el consumo interno, República Dominicana podría negociar que el volumen faltante sea adquirido prioritariamente a Estados Unidos.
El productor Iván Tío sostuvo que entre 2024 y 2025 se importaron más de 4.5 millones de quintales desde Uruguay, Brasil, Guyana y otros mercados.
Tío atribuyó ese comportamiento a intereses de importadores y calificó esas operaciones como perjudiciales para los productores locales.
Estas afirmaciones corresponden a valoraciones del sector arrocero y no demuestran, por sí solas, la existencia de irregularidades o actuaciones ilegales por parte de los importadores.
Sector teme impacto sobre producción nacional
Representantes de organizaciones arroceras consideran que una eliminación de las protecciones arancelarias podría afectar seriamente a los productores nacionales.
El director de la Unión Arrocera Dominicana, Heraldo Suero, manifestó preocupación por las consecuencias que tendría una apertura más amplia de las importaciones, aunque expresó confianza en que el Gobierno mantendrá mecanismos para proteger la producción local.
El debate también ha llegado al sector empresarial y político.
El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, llamó a esperar una posición oficial del Gobierno y señaló la necesidad de equilibrar la protección de los productores con la relación comercial con Estados Unidos.
Gobierno mantiene conversaciones comerciales
El Ministerio de Relaciones Exteriores ha asumido la conducción de las conversaciones con Washington sobre los temas arancelarios pendientes.
El diálogo ocurre además en un contexto en el que Estados Unidos mantiene un arancel de 12.5 % sobre determinadas exportaciones dominicanas, lo que ha ampliado la agenda comercial entre ambos países.
La discusión sobre el arroz deberá conciliar los compromisos asumidos bajo el DR-Cafta, las necesidades de abastecimiento interno y la protección de uno de los principales sectores agrícolas de República Dominicana.
