La Policía de Ecuador decomisó 1,2 toneladas de cocaína que se encontraban ocultas en un cargamento de banano destinado a España, informó el ministro del Interior, John Reimberg.
El hallazgo se produjo durante una inspección realizada en el Puerto Marítimo de Guayaquil, donde agentes especializados revisaron un contenedor que tenía como destino el mercado europeo.
Durante el operativo, un perro entrenado para la detección de sustancias ilícitas alertó sobre la posible presencia de droga en el cargamento. Tras la revisión, las autoridades localizaron la cocaína distribuida en 1,080 cajas de banano.
Según las estimaciones oficiales, la cantidad incautada equivale a más de 12,5 millones de dosis y tendría un valor aproximado de 37,58 millones de dólares en Estados Unidos y de unos 58,57 millones de dólares en Europa.
Como parte de las investigaciones, las autoridades retuvieron el contenedor utilizado para transportar la fruta, además de tres sellos vinculados al envío.
Los organismos de seguridad buscan ahora determinar quiénes participaron en la preparación y coordinación del cargamento, así como la posible ruta utilizada para introducir la droga en la cadena logística portuaria.
Ecuador se encuentra situado entre Colombia y Perú, dos de los principales países productores de cocaína a nivel mundial. Su posición geográfica y su infraestructura portuaria en el Pacífico han convertido al territorio ecuatoriano en una de las rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas hacia Europa y Norteamérica.
Las autoridades ecuatorianas han reforzado en los últimos años los controles en puertos y terminales de carga ante el incremento de intentos de utilizar exportaciones legales, especialmente productos agrícolas, para ocultar sustancias ilícitas.
