El arroz dominicano entra en una nueva etapa comercial tras la derogación del régimen arancelario que el Gobierno había establecido a finales de 2024 para proteger la producción nacional frente a la apertura prevista en el DR-Cafta.
El presidente Luis Abinader dejó sin efecto el Decreto 693-24 mediante el Decreto 635-26, emitido el 9 de septiembre de 2026. La normativa derogada había establecido una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense con arancel cero y gravámenes de hasta 99 % para determinadas importaciones fuera de los contingentes establecidos. Diario Libre
La eliminación de ese esquema devuelve el foco a las condiciones originales del tratado comercial. Bajo el DR-Cafta, República Dominicana había acordado completar la eliminación de los aranceles al arroz procedente de Estados Unidos el 1 de enero de 2025, después de un período de desgravación de 17 años. FAS USDA
El cambio encuentra al sector dominicano con una producción capaz de cubrir casi toda la demanda interna, pero también con una brecha de productividad y costos frente a Estados Unidos.
Producción cubrió casi el 96 % del consumo
En 2025, República Dominicana produjo 14,781,885 quintales de arroz, un aumento de 5.24 % respecto a los 14,045,411 quintales registrados en 2024.
Frente a un consumo estimado de 15,437,959 quintales, la cosecha local cubrió aproximadamente 95.75 % de la demanda, mientras las importaciones se estimaron en 668,009 quintales. Diario Libre
El volumen también fue 12.19 % superior al registrado en 2019, cuando la producción alcanzó 13,175,823 quintales.
Para el primer semestre de 2026, el sector acumulaba otros 7,278,095 quintales, poco más de la mitad de toda la producción obtenida durante el año anterior. Diario Libre
Estas cifras muestran que el país mantiene un elevado nivel de abastecimiento con producción nacional, uno de los argumentos utilizados durante años por los gremios arroceros para reclamar mecanismos de protección.
El consumo también aumentó
El arroz continúa siendo uno de los productos básicos de mayor presencia en la alimentación dominicana.
Según las estadísticas citadas por el Ministerio de Agricultura, el consumo per cápita alcanzó 141.92 libras durante 2025, frente a 122.32 libras en 2024. Diario Libre
El presidente de la Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz), Marcos Rodríguez, calcula que el mercado nacional consume entre uno y 1.5 millones de quintales mensuales.
Los productores también confían en que las características de sabor y textura del arroz dominicano permitan conservar una importante preferencia entre los consumidores, aunque reconocen que esa ventaja por sí sola no elimina las diferencias económicas frente al producto estadounidense.
La principal brecha está en productividad y costos
Uno de los mayores desafíos sigue siendo el rendimiento por superficie cultivada.
Un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó que en 2024 República Dominicana produjo alrededor de 5.28 toneladas métricas por hectárea, frente a 9.42 toneladas en Estados Unidos. Diario Libre
La diferencia también se refleja en los costos unitarios.
Producir una tonelada métrica de arroz en República Dominicana costó aproximadamente US$459 en 2024, frente a US$344 en Estados Unidos. Esto significa que la producción dominicana resultaba alrededor de 34 % más costosa, aunque la brecha ha disminuido considerablemente con relación a años anteriores. Agri Exchange
En 2007, producir arroz en República Dominicana era aproximadamente 113 % más caro que en Estados Unidos, de acuerdo con el mismo análisis. La diferencia se ha reducido por mejoras en productividad y costos locales, mientras los gastos estadounidenses aumentaron.
Aun así, fertilizantes, combustibles, maquinaria y otros insumos continúan presionando los márgenes de los productores dominicanos.
El sector recibe fuerte apoyo financiero
El arroz también concentra una parte considerable del financiamiento público dirigido al campo.
Durante 2025 recibió RD$8,419.7 millones en préstamos del Banco Agrícola, equivalentes al 44.9 % de los RD$18,759.5 millones financiados por la entidad al sector agropecuario. Diario Libre
Los recursos apoyaron la producción, pignoración y comercialización de más de 613,000 tareas y beneficiaron directamente a miles de productores.
Este respaldo ha sido uno de los instrumentos utilizados por el Estado para sostener una actividad que ocupa más de tres millones de tareas y tiene un peso importante dentro de la economía agrícola nacional.
Importaciones tuvieron un salto excepcional en 2024
El comportamiento reciente de las importaciones muestra, sin embargo, que los volúmenes pueden variar considerablemente.
Entre 2005 y 2023 habían promediado alrededor de medio millón de quintales anuales, pero en 2024 subieron a 4,716,111 quintales. El sector atribuyó ese incremento a bajos inventarios, condiciones climáticas y un aumento del consumo aparente relacionado, entre otros factores, con el turismo y el comercio hacia Haití. Diario Libre
En 2025 las compras externas volvieron a disminuir hasta 668,009 quintales, una caída de aproximadamente 85.8 % frente al año anterior.
Por ello, la eliminación de la protección arancelaria no implica automáticamente que el mercado dominicano vaya a recibir grandes volúmenes adicionales de arroz estadounidense. Eso dependerá de precios internacionales, demanda, inventarios, permisos comerciales y capacidad de producción local.
Gobierno defiende derogación y productores piden nuevas garantías
El ministro de Agricultura, Francisco Espaillat Bencosme, ha sostenido que la derogación del Decreto 693-24 no representa un abandono del sector arrocero, sino una decisión vinculada a los compromisos comerciales internacionales asumidos por República Dominicana.
Estados Unidos había cuestionado el decreto al considerar que restringía el acceso al mercado que correspondía a su arroz bajo el DR-Cafta. La administración estadounidense sostenía que las exportaciones de ese cereal debían beneficiarse de arancel cero desde 2025. Trade.gov
Los productores dominicanos, en cambio, han pedido que cualquier apertura esté acompañada de políticas que permitan mantener la viabilidad de la producción local.
La Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa) espera conocer qué mecanismos podrían sustituir las condiciones creadas por el decreto derogado, mientras la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios (Confenagro) solicitó una mesa de trabajo con las autoridades para evaluar el nuevo escenario. Diario Libre
El reto pasa ahora por competir mejor
La situación coloca al arroz dominicano ante un escenario diferente al que existió durante buena parte de las últimas dos décadas.
Por un lado, el país dispone de una producción capaz de cubrir alrededor del 96 % de su consumo estimado y ha reducido considerablemente la brecha de costos frente a Estados Unidos.
Por otro, el rendimiento por hectárea continúa siendo sensiblemente inferior y el costo unitario sigue por encima del estadounidense.
La capacidad del sector para mantener su posición dependerá así no solo de eventuales mecanismos gubernamentales de apoyo, sino también de mayor mecanización, mejores rendimientos, reducción de costos y eficiencia en toda la cadena productiva.
La derogación del Decreto 693-24 no determina por sí sola cuánto arroz estadounidense entrará al país, pero sí elimina una barrera que había limitado esa competencia y devuelve al centro del debate una pregunta que acompañó al sector desde la firma del DR-Cafta: cómo sostener la producción nacional en un mercado más abierto.
