La Dirección General de Aduanas (DGA) incautó 74,100 municiones ocultas dentro de ocho motores de camión en la Administración de Aduanas de Haina Oriental, un hallazgo que abrió una investigación para determinar quiénes están detrás del cargamento y cuál era su destino final.
Según informó la institución, se trata del mayor decomiso de municiones registrado en una sola operación por Aduanas durante los últimos cuatro años.
El cargamento estaba compuesto por 64,420 municiones calibre 9 milímetros y 9,680 calibre .38, distribuidas en el interior de los motores para intentar evitar su detección durante el proceso de importación.
Ministerio Público realizó tres allanamientos
Tras el descubrimiento, el caso fue remitido al Ministerio Público, que junto a otros organismos desarrolló tres allanamientos simultáneos como parte de las investigaciones.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente si durante esos operativos fueron detenidas personas ni qué evidencias adicionales pudieron ser ocupadas.
Tampoco se ha identificado al remitente, el destinatario de los motores ni la persona o empresa que debía retirar la mercancía.
Investigan origen y destino del cargamento
Una de las principales líneas de investigación será establecer desde dónde fueron enviados los motores y si República Dominicana era el destino definitivo de las municiones o funcionaría como punto de tránsito hacia otro territorio.
Las autoridades tampoco han precisado dónde fueron manipulados los motores para introducir las decenas de miles de municiones ni si existen otros cargamentos relacionados con los mismos responsables.
El método de ocultamiento adquiere especial relevancia debido a que no es la primera vez que Aduanas encuentra armas o municiones escondidas dentro de piezas de vehículos.
Antecedentes de decomisos en Haina
En marzo de 2025, las autoridades localizaron en Haina 36,000 municiones y 23 armas de fuego en un cargamento que, según la investigación de entonces, había salido de Miami y tenía como destino final Haití.
Meses después, en julio de ese mismo año, fueron encontradas 8,396 municiones calibre 9 milímetros dentro de un motor usado procedente de Brooklyn, Nueva York.
El nuevo decomiso supera ampliamente ambos antecedentes por la cantidad encontrada y por el número de motores utilizados para ocultar el material.
Falta determinar quién estaba detrás de la operación
La investigación deberá establecer cómo fueron adquiridas las municiones, quién financió la operación y para qué serían utilizadas.
Aunque los calibres 9 mm y .38 son empleados en diferentes tipos de armas cortas, el hallazgo por sí mismo no permite determinar quién iba a recibirlas ni cuál sería su uso final.
El director general de Aduanas, Nelson Arroyo, sostuvo que la incautación evidencia la capacidad de los sistemas de inteligencia, análisis de riesgo e inspección de la institución.
Sin embargo, el volumen del decomiso mantiene abiertas preguntas clave sobre el origen, los responsables y la posible existencia de una estructura dedicada al tráfico de municiones, aspectos que deberán ser esclarecidos por las investigaciones en curso.
