Un alto asesor militar de Irán advirtió este jueves que el conflicto con Estados Unidos e Israel podría extenderse hasta el océano Índico si territorio o intereses iraníes vuelven a ser atacados.
El general Yahya Rahim Safavi, asesor del líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, realizó la advertencia en un video difundido por la agencia iraní Fars, en momentos en que continúan las tensiones militares y los esfuerzos diplomáticos para intentar poner fin al conflicto.
“Desde que el conflicto se ha extendido desde el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz hasta el mar Rojo, es posible que, ante una nueva fase de la guerra, el frente se amplíe aún más, llegando al océano Índico y quizás más allá”, afirmó Safavi.
El militar sostuvo que esa posibilidad estaría sobre la mesa si Estados Unidos o Israel vuelven a atacar instalaciones o intereses iraníes.
La declaración supone una nueva advertencia sobre una posible ampliación geográfica de un conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra objetivos iraníes. Desde entonces se han sucedido períodos de intensos enfrentamientos, pausas y nuevas escaladas.
Bab el-Mandeb y el mar Rojo
Safavi mencionó específicamente el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb como posibles escenarios de una nueva escalada.
Ese paso marítimo, que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y posteriormente con el océano Índico, constituye una de las principales rutas del comercio internacional.
La advertencia se produce mientras los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, han conseguido avances territoriales importantes en la costa occidental y se han aproximado a posiciones desde las cuales podrían aumentar la presión sobre la navegación en Bab el-Mandeb.
La expansión de los combates en Yemen ya ha generado nuevas preocupaciones sobre la seguridad marítima y las exportaciones energéticas de la región.
Los ministros de Exteriores de Arabia Saudita, Turquía, Egipto y Pakistán expresaron esta semana preocupación por la situación y defendieron la libertad de navegación, al tiempo que reclamaron una salida diplomática a las tensiones regionales.
Ormuz, otro punto crítico
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los principales focos de tensión entre Washington y Teherán.
Antes del inicio de las hostilidades, por esa vía transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado mundialmente, pero el tráfico marítimo se ha reducido drásticamente desde el comienzo del conflicto.
Datos recientes mostraron jornadas con apenas unos pocos buques de mercancías atravesando el estrecho, frente a un promedio cercano a 125 grandes embarcaciones comerciales por día antes de la guerra.
Irán ha señalado que estaría dispuesto a facilitar la reapertura del tránsito por Ormuz si Estados Unidos reduce la presión militar y levanta determinadas restricciones contra sus puertos.
Diálogo sin acuerdo
Las advertencias militares coinciden con nuevos contactos diplomáticos.
Representantes de Estados Unidos e Irán mantuvieron esta semana conversaciones indirectas en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas, para discutir posibles fórmulas destinadas a reducir las hostilidades y normalizar el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, un alto funcionario iraní aseguró que ambas partes todavía se encuentran alejadas en varios de los puntos necesarios para alcanzar un acuerdo definitivo.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, también defendió ante Naciones Unidas la continuidad de las negociaciones, aunque rechazó que Teherán acepte condiciones que considere equivalentes a una rendición.
Estados Unidos, por su parte, ha mantenido abierta la posibilidad de un acuerdo, al tiempo que el presidente Donald Trump ha advertido públicamente sobre nuevas acciones militares si las negociaciones fracasan.
Las declaraciones de Safavi reflejan así el doble escenario que rodea actualmente al conflicto: mientras continúan los contactos diplomáticos, ambas partes mantienen advertencias sobre las consecuencias de una nueva escalada militar.
