El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su intervención ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas para defender las acciones militares de su administración, lanzar nuevas advertencias a Irán y dedicar una parte importante de su discurso a la seguridad y la política estadounidense hacia América Latina.
Durante un discurso de unos 37 minutos pronunciado este martes en Nueva York, Trump presentó su política exterior como una combinación de negociación, presión económica y capacidad militar.
“Mientras otros han hablado, yo he actuado”, afirmó al reivindicar las decisiones tomadas por su Gobierno y sostener que Estados Unidos ha recuperado una posición de mayor fortaleza internacional. La Casa Blanca destacó posteriormente esa frase como uno de los mensajes centrales de su intervención.
Irán: negociación y advertencia militar
Uno de los principales ejes del discurso fue Irán, en momentos en que ambos países mantienen un conflicto abierto.
Trump defendió la campaña militar estadounidense contra Teherán y reiteró que su Gobierno no permitirá que Irán desarrolle un arma nuclear. Al mismo tiempo, sostuvo que todavía considera posible alcanzar un acuerdo para poner fin a las hostilidades.
El mandatario acompañó esa posibilidad de una advertencia directa y afirmó que Estados Unidos tendría capacidad para “aniquilar” a Irán si no se alcanza una salida negociada.
También señaló que espera avances hacia un acuerdo después de las elecciones legislativas estadounidenses del próximo 3 de noviembre.
La administración estadounidense ha expresado igualmente disposición a mantener contactos diplomáticos con representantes iraníes, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó el martes que todavía no existía una reunión programada entre ambas partes durante la Asamblea General.
México y los carteles
Trump dedicó además parte de su intervención a la situación de seguridad en México y al combate contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El presidente calificó al país vecino como un “epicentro” de la violencia asociada a los carteles y sostuvo que resulta inaceptable que organizaciones criminales controlen territorios próximos a la frontera estadounidense.
También defendió la decisión de su Gobierno de designar a varios carteles como organizaciones terroristas extranjeras y comparó sus métodos con los empleados por el autodenominado Estado Islámico.
Trump afirmó que Estados Unidos continuará utilizando sus Fuerzas Armadas contra estructuras vinculadas al tráfico de drogas y citó las operaciones realizadas contra embarcaciones que Washington asegura transportaban narcóticos. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado la legalidad de algunos de esos ataques y los han descrito como posibles ejecuciones extrajudiciales.
El Gobierno de la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ha defendido la cooperación bilateral contra el narcotráfico, pero anteriormente ha rechazado una intervención militar estadounidense dentro de territorio mexicano y ha insistido en el respeto a la soberanía del país.
Venezuela como precedente
Trump extendió su mensaje al conjunto del hemisferio occidental y afirmó que Estados Unidos utilizará su poder militar cuando considere que sus intereses nacionales están amenazados.
“Nuestras acciones en Venezuela son prueba de que Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra América ganen terreno en ningún lugar del hemisferio occidental”, expresó durante su intervención.
El mandatario puso como ejemplo la operación militar realizada en enero de 2026 en Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Estados Unidos. Desde entonces, Delcy Rodríguez ocupa de manera interina la Presidencia venezolana.
Trump presentó aquella operación como una demostración de la disposición de Washington a recurrir directamente a la fuerza en la región.
Trump pronostica la caída del sistema cubano
Cuba ocupó otro de los segmentos más relevantes del discurso.
Trump calificó a la isla como un “Estado fallido”, afirmó que su administración busca un “cambio fundamental” en el país y pronosticó que el sistema comunista cubano terminará cayendo.
“Comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, expresó.
La delegación cubana abandonó el salón de la Asamblea General durante ese segmento del discurso. Posteriormente, el canciller Bruno Rodríguez calificó las declaraciones del presidente estadounidense de “falsedades” y “calumnias” y sostuvo que Cuba tiene derecho a mantener su independencia y soberanía.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también respondió en redes sociales y acusó a Washington de utilizar lo que calificó como afirmaciones falsas para justificar su política hacia la isla.
Las declaraciones se producen en medio de un nuevo período de tensión entre Washington y La Habana, después de que la administración Trump intensificara durante 2026 las sanciones y otras medidas de presión económica contra el Gobierno cubano.
Críticas a la Corte Penal Internacional
Trump también dirigió críticas contra organismos y mecanismos multilaterales que considera contrarios a la soberanía estadounidense.
El presidente cuestionó a la Corte Penal Internacional (CPI) y pidió a los Estados miembros abandonar el tribunal, al que describió como una institución fuera de control y hostil hacia Estados Unidos.
Washington no forma parte del Estatuto de Roma, tratado que dio origen a la CPI, y la administración Trump ha adoptado sanciones contra integrantes del organismo.
El mandatario rechazó además la creación de mecanismos tributarios internacionales y declaró que mientras permanezca en la Presidencia no permitirá la imposición de lo que denominó “impuestos globales”.
Inteligencia artificial y liderazgo tecnológico
La tecnología también encontró espacio en su intervención.
Trump rechazó esquemas internacionales de regulación de la inteligencia artificial que, según su criterio, puedan limitar el desarrollo tecnológico estadounidense, y anunció que su Gobierno comenzará a utilizar la expresión “superinteligencia” para referirse a esta tecnología.
El presidente aseguró además que Estados Unidos mantiene una ventaja sobre China en ese sector y sostuvo que no pretende aplicar regulaciones que puedan frenar su crecimiento.
En conjunto, el discurso presentado ante Naciones Unidas colocó el poder militar, la seguridad hemisférica, la soberanía estadounidense y la competencia tecnológica entre los principales ejes de la política exterior defendida por Trump, al tiempo que mantuvo abierta la posibilidad de negociaciones en asuntos como el conflicto con Irán.
