La economía de República Dominicana enfrenta una combinación de riesgos externos e internos que podrían generar presiones sobre la inflación, las finanzas públicas y el crecimiento durante el resto de 2026, según el Informe de Coyuntura Macrofiscal enero-junio, elaborado por el Ministerio de Hacienda y Economía.
El documento señala que el balance de riesgos permanece inclinado hacia un posible deterioro del escenario previsto, aunque identifica factores que podrían ayudar al país a enfrentar eventuales choques económicos y financieros.
Entre los principales elementos externos se encuentran los efectos económicos derivados del conflicto entre Estados Unidos e Irán, las tensiones comerciales internacionales, el comportamiento de los precios de los combustibles y unas condiciones de financiamiento que podrían resultar más costosas.
República Dominicana, debido a su condición de importador de hidrocarburos, es particularmente sensible a las variaciones de los precios internacionales de la energía, que pueden trasladarse tanto al costo de vida como al gasto del Gobierno destinado a contener los precios de los combustibles y apoyar al sector eléctrico.
Inflación entre los principales riesgos
Uno de los indicadores con mayor exposición a estos factores es la inflación.
En junio, la inflación interanual alcanzó el 5.67 %, mientras la variación mensual del índice de precios al consumidor fue de 0.51 %. El comportamiento estuvo influido principalmente por los combustibles y otros componentes de la canasta familiar.
Ese nivel colocó la inflación por encima del límite superior del rango meta de 4 % ± 1 % establecido por el Banco Central.
El informe advierte que una intensificación de los conflictos geopolíticos, nuevas restricciones comerciales internacionales o fenómenos climáticos que afecten la producción agrícola podrían generar presiones adicionales sobre los precios.
El comportamiento internacional de la gasolina y el diésel también representa un desafío. Aunque el petróleo intermedio de Texas mostró cierta moderación hacia el cierre del primer semestre, ese descenso no se reflejó en igual proporción en los derivados utilizados directamente por los consumidores.
Hacienda señala que los márgenes internacionales de refinación permanecieron en niveles elevados, lo que podría retrasar la reducción de las presiones sobre el componente transporte del índice de precios y aumentar el costo de los subsidios a los combustibles.
Comercio, exportaciones y financiamiento
Las tensiones comerciales entre las principales economías y las medidas arancelarias estadounidenses también constituyen factores de riesgo para República Dominicana.
De acuerdo con el análisis, una mayor fragmentación comercial podría afectar las exportaciones, particularmente las de zonas francas, además de repercutir sobre los flujos de inversión y otros ingresos externos.
A esto se suma el comportamiento de las tasas de interés internacionales. Un escenario de financiamiento más costoso podría elevar el precio al que el Gobierno dominicano obtiene recursos en los mercados, incrementar las primas de riesgo y reducir los flujos de capital dirigidos hacia economías emergentes.
Riesgos internos para el crecimiento
En el plano doméstico, Hacienda identifica como uno de los principales riesgos una recuperación económica inferior a la esperada.
Una desaceleración de la inversión o de sectores como la construcción podría limitar el crecimiento del producto interno bruto, reducir la creación de empleos y moderar los ingresos de hogares y empresas.
El efecto también alcanzaría las cuentas públicas, debido a que un menor dinamismo económico podría traducirse en una reducción de la recaudación de impuestos y de otras contribuciones asociadas a la actividad productiva.
De esta manera, una economía que crezca menos de lo previsto no solo afectaría al sector privado, sino que también disminuiría el margen fiscal disponible para el Gobierno.
Subsidios eléctricos y a los combustibles
Las transferencias destinadas al sector eléctrico aparecen igualmente entre los desafíos señalados por el informe.
El gasto público en este ámbito podría superar las estimaciones si aumentan los costos de generación eléctrica, se produce una depreciación del peso frente al dólar o disminuye la generación hidroeléctrica.
El comportamiento de los combustibles supone un riesgo adicional.
Si los precios internacionales de la gasolina y el diésel permanecen elevados, el Gobierno podría enfrentar la disyuntiva de trasladar una mayor proporción de esos costos a los consumidores o incrementar los recursos destinados a mantener estables los precios internos.
Ambos escenarios tendrían consecuencias: el primero podría generar mayores presiones inflacionarias y el segundo aumentaría el costo fiscal de los subsidios.
Factores que amortiguan los riesgos
Pese al escenario de incertidumbre, el Ministerio de Hacienda y Economía destaca varios elementos que funcionan como amortiguadores.
Entre ellos figuran la evolución de la actividad económica, el resultado primario positivo registrado durante el primer semestre, las medidas dirigidas a fortalecer los ingresos públicos y el nivel de cobertura de las necesidades de financiamiento del Gobierno.
El informe señala que las necesidades de financiamiento correspondientes a 2026 se encuentran mayormente cubiertas, reduciendo la exposición inmediata del país a períodos de volatilidad en los mercados internacionales.
Esto disminuye el riesgo de refinanciamiento durante el resto del año, aunque no elimina la exposición futura a movimientos en las tasas de interés, el costo del crédito internacional y el tipo de cambio.
En conjunto, Hacienda considera que la economía dominicana dispone de mecanismos para enfrentar posibles choques, pero advierte que la combinación de precios energéticos elevados, subsidios, menor crecimiento, tensiones comerciales y financiamiento internacional más costoso podría ejercer presión sobre las cuentas públicas y la economía durante los próximos meses.
