El Comando Sur de Estados Unidos informó este martes que interceptó y posteriormente hundió una nueva embarcación ecuatoriana en el Pacífico, señalada por las autoridades estadounidenses de brindar apoyo logístico a operaciones vinculadas con Los Choneros.
Se trata del pesquero Don Rufo, cuyos tripulantes fueron retirados de la nave antes de su destrucción y posteriormente puestos a disposición de las autoridades de Ecuador.
Según la versión oficial estadounidense, la embarcación operaba supuestamente como una estación de reabastecimiento de combustible para actividades relacionadas con el narcotráfico.
Sexta embarcación intervenida en menos de dos semanas
Con esta operación, ascienden a seis los barcos ecuatorianos destruidos desde finales de agosto dentro de acciones marítimas desarrolladas por Estados Unidos en coordinación con el Gobierno de Daniel Noboa.
El Comando Sur ha vinculado esas embarcaciones con Los Choneros, organización criminal ecuatoriana que Estados Unidos ha designado como terrorista y que autoridades relacionan con redes internacionales de narcotráfico.
Sin embargo, tripulantes y familiares de varias de las naves intervenidas han rechazado esas acusaciones.
El pasado fin de semana, 28 tripulantes de dos embarcaciones fueron puestos en libertad después de que un juez no encontrara indicios suficientes para mantenerlos detenidos, mientras otras personas enfrentan procesos por supuesta asociación ilícita.
Ecuador coordina regreso de tripulantes
La Armada ecuatoriana informó que trabaja en el retorno hacia Manta de tripulantes de embarcaciones interceptadas durante las últimas operaciones.
En el caso del Don Rufo, seis personas habían sido localizadas, mientras continuaban las labores para determinar el paradero de otros diez tripulantes que, según las autoridades, se habrían alejado del lugar de la intervención.
También se coordina el regreso de 22 personas que viajaban en el barco Montecristi, interceptado previamente.
Operaciones coinciden con visita de Marco Rubio
Las acciones marítimas se producen mientras el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, realiza una gira regional que incluye una visita a Ecuador para abordar temas de seguridad y cooperación contra organizaciones criminales transnacionales.
La ofensiva estadounidense contra embarcaciones sospechosas de participar en actividades de narcotráfico ha generado cuestionamientos, especialmente por la situación de pescadores que niegan cualquier vínculo con estructuras criminales.
Familiares de otros tripulantes han denunciado además posibles operaciones anteriores contra embarcaciones ecuatorianas que no han sido reconocidas oficialmente por Washington o Quito.
Organizaciones como Amnistía Internacional han solicitado investigar algunos de esos casos, incluida la desaparición de ocho pescadores que viajaban en la embarcación Fiorella.
