La minería se ha consolidado como una fuente relevante de ingresos para el Estado dominicano, al mismo tiempo que continúa generando controversias en comunidades próximas a proyectos de extracción por sus posibles efectos sobre el ambiente, la salud y los recursos naturales.
Durante la última década, residentes y organizaciones de provincias como Sánchez Ramírez, Monseñor Nouel, Santiago y San Cristóbal han presentado denuncias relacionadas con contaminación, polvo, deterioro de fuentes de agua, enfermedades y procesos de reasentamiento.
Sin embargo, en varios de esos casos no existe una determinación oficial que establezca una relación directa entre las actividades mineras y las enfermedades o fallecimientos denunciados, por lo que resulta necesario distinguir entre los señalamientos comunitarios y los hechos comprobados por las autoridades.
Más de RD$57,000 millones recaudados entre 2016 y 2019
Entre 2016 y 2019, las recaudaciones asociadas a la actividad minera superaron los RD$57,000 millones, según información oficial recopilada por el Ministerio de Economía a partir de datos de la Dirección General de Impuestos Internos.
Los ingresos procedieron de conceptos como el Impuesto sobre la Renta, la Participación en Utilidades Netas y el Retorno Neto de Fundición.
La Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI-RD) reportó además ingresos fiscales mineros por RD$33,215.5 millones en 2021 y RD$14,589.2 millones en 2022, para un total de RD$47,804.7 millones durante esos dos años.
En 2025, el entonces ministro de Energía y Minas, Joel Santos, informó que el sector había aportado más de RD$99,000 millones a las finanzas públicas durante los cinco años anteriores.
Estas cifras corresponden a períodos parcialmente diferentes, por lo que no deben sumarse automáticamente para calcular un acumulado total.
Exportaciones y divisas también reflejan peso del sector
Además de los ingresos tributarios, la actividad minera tiene participación dentro de las exportaciones y la generación de divisas.
Según cifras divulgadas por el Ministerio de Energía y Minas, durante 2025 los ingresos en divisas vinculados al sector superaron los US$2,590 millones, un incremento de alrededor de 52 % respecto al año anterior.
Este desempeño explica parte de la importancia económica que las autoridades atribuyen a la minería, especialmente por su participación en las exportaciones y los ingresos públicos.
Comunidades mantienen denuncias por contaminación y salud
El peso económico contrasta con las preocupaciones planteadas durante años por residentes de zonas cercanas a explotaciones mineras.
En comunidades de Zambrana, Sánchez Ramírez, organizaciones locales denunciaron desde hace años enfermedades y fallecimientos que atribuyeron a la contaminación relacionada con las operaciones extractivas.
En 2016, representantes comunitarios presentaron un listado de 84 personas que, según afirmaban, habían fallecido desde 2012 por situaciones vinculadas al entorno minero. Posteriormente, otras organizaciones denunciaron problemas dermatológicos y respiratorios entre residentes de comunidades próximas.
Esas cifras corresponden a denuncias de organizaciones y comunitarios y no equivalen a estudios epidemiológicos que hayan demostrado una relación causal con la actividad minera.
Salud Pública levantó información en Las Lavas
En Las Lavas, Villa González, las protestas por las operaciones extractivas se remontan al menos a 2022, principalmente por el polvo generado en la zona, el tránsito de camiones y problemas relacionados con el agua.
En medio de nuevos reclamos, la Dirección Provincial de Salud Pública de Santiago realizó un levantamiento sanitario en el que se identificaron diferentes afecciones entre los residentes consultados.
Según los datos expuestos por el doctor Rafael Polanco, las alergias respiratorias estuvieron presentes en 56 % de los casos evaluados, seguidas del resfriado común, con 46.7 %; asma bronquial, 31.3 %; rinitis, 30 %; y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, 26.7 %.
La existencia de esas condiciones no demuestra por sí sola que hayan sido provocadas por la minería, por lo que establecer una relación causal requeriría estudios ambientales y epidemiológicos específicos.
Daños documentados en Cuevas del Pomier
En San Cristóbal, el conflicto relacionado con las Cuevas del Pomier presenta un componente ambiental documentado por las propias autoridades.
Un estudio preliminar divulgado por el Ministerio de Medio Ambiente en 2024 determinó que al menos 16 cuevas habían sido afectadas por actividades mineras y de cantera.
El caso ha incrementado los llamados a reforzar la fiscalización de las operaciones extractivas próximas a espacios protegidos y de importancia arqueológica y natural.
Beneficio económico frente al costo ambiental
El debate sobre la minería dominicana se desarrolla así entre dos realidades: por un lado, los ingresos fiscales, las exportaciones y las divisas que genera el sector; por otro, las preocupaciones de comunidades que reclaman mayor vigilancia sobre sus posibles impactos.
Durante los últimos años se han acumulado denuncias relacionadas con contaminación de fuentes de agua, enfermedades, deterioro ambiental, reasentamientos y afectaciones de áreas protegidas.
Uno de los principales desafíos para las autoridades será determinar mediante investigaciones independientes cuáles de esos efectos pueden ser científicamente vinculados a las operaciones extractivas y garantizar que los beneficios económicos de la minería no se produzcan a costa de la salud de las comunidades ni del patrimonio ambiental del país.
