Corie Walsh, una mujer de 40 años residente en Illinois, enfrenta tres cargos de asesinato en primer grado tras la muerte de su hijo de 2 años, identificado como Barrett, ocurrida en la vivienda familiar de Frankfort.
Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses, el menor fue encontrado el 1 de septiembre en el sótano de la casa, ubicada en un suburbio al suroeste de Chicago.
Los fiscales sostienen que, horas antes del hallazgo, Walsh había estado conversando con amigos sobre el juicio de Lindsay Clancy, una mujer de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos.
Niño murió por asfixia, según autopsia
De acuerdo con la fiscalía, un vecino encontró al niño y comenzó a practicarle maniobras de reanimación mientras esperaba la llegada de los servicios de emergencia.
Barrett fue trasladado posteriormente a un hospital, donde se confirmó su muerte.
La autopsia determinó que falleció por asfixia causada por compresión del cuello mediante una ligadura, según la información presentada en el expediente judicial.
Durante el registro de la vivienda, los agentes localizaron a Walsh en otra zona de la casa con heridas en muñecas y muslos. Fue trasladada a un centro médico y las autoridades indicaron que sus lesiones no ponían en peligro su vida.
Fiscalía atribuye declaraciones a la acusada
Los fiscales afirmaron que Walsh habría admitido posteriormente haber causado la muerte del menor y que durante sus declaraciones hizo referencias de carácter delirante sobre su hijo.
Su abogada, Andrea Lyon, sostuvo que la acusada atravesaba un episodio psicótico y calificó lo ocurrido como una tragedia para la familia.
Estas versiones forman parte de un proceso judicial en curso y la responsabilidad penal de Walsh deberá ser determinada por los tribunales.
No hay evidencia de relación con el caso Clancy
El interés de Walsh por el juicio de Lindsay Clancy llamó la atención de los investigadores porque, según los fiscales, había intercambiado mensajes sobre ese proceso pocas horas antes de que Barrett fuera encontrado.
Clancy fue acusada en Massachusetts por la muerte de sus tres hijos en 2023. Su defensa sostuvo durante el juicio que padecía una enfermedad mental y psicosis posparto, mientras la fiscalía argumentó que comprendía la naturaleza de sus actos.
El proceso terminó recientemente sin un veredicto unánime.
Hasta el momento, las autoridades de Illinois no han establecido ninguna relación causal entre el juicio de Clancy y la muerte de Barrett. La única conexión conocida públicamente es que Walsh habría seguido y comentado ese caso.
