El primer consejero de la Embajada de Francia en Haití, Grégory Varennes, afirmó que cualquier mejora en materia de seguridad será incompleta si no está acompañada de una justicia fortalecida y de instituciones capaces de hacer cumplir el Estado de derecho.
Varennes realizó estas declaraciones durante una ceremonia encabezada por el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, con motivo de la salida hacia Francia de una delegación de veinte profesionales del derecho que recibirán formación especializada sobre la próxima reforma penal.
Preparación para el nuevo Código Penal
La delegación está integrada por abogados, magistrados y otros actores del sistema judicial haitiano, quienes recibirán capacitación sobre las principales modificaciones que introducirá el nuevo marco penal.
El Código Penal y el Código de Procedimiento Penal están previstos para entrar en vigor en enero de 2027, sustituyendo normas cuya base legal se remonta al siglo XIX.
Durante la formación se abordarán, entre otros temas, los nuevos tipos penales, procedimientos judiciales, funciones del Ministerio Público y cambios en la aplicación de las sanciones.
La iniciativa fue organizada a solicitud del ministro haitiano de Justicia y Seguridad Pública, Patrick Pélissier.
Capacitación deberá replicarse en Haití
Una vez concluido el programa, los veinte participantes deberán regresar a Haití y compartir los conocimientos adquiridos con otros profesionales del sistema judicial.
El objetivo es facilitar una aplicación gradual de la reforma en las diez jurisdicciones del país y reducir las dificultades derivadas de la transición hacia el nuevo marco legal.
El primer ministro Fils-Aimé señaló que la reforma debe contribuir a corregir problemas históricos del sistema, entre ellos la detención preventiva prolongada, deficiencias procesales y sanciones consideradas inadecuadas.
Crisis de seguridad sigue condicionando al país
Las declaraciones se producen en medio de la grave crisis de seguridad que atraviesa Haití, donde grupos armados mantienen una fuerte presencia en Puerto Príncipe y otras zonas del país.
De acuerdo con cifras recientes de Naciones Unidas, la violencia dejó al menos 3,050 muertos y 1,401 heridos durante los primeros seis meses del año.
Francia insistió en que cualquier estrategia para recuperar el control territorial debe avanzar al mismo tiempo que el fortalecimiento de las instituciones judiciales, con el fin de evitar que la seguridad dependa únicamente de medidas operativas o militares.
