Irán ha evaluado la posibilidad de atacar activos militares estadounidenses en Europa en caso de que Washington intensifique nuevamente el conflicto, según un reporte publicado por el Financial Times basado en fuentes cercanas al liderazgo iraní.
Entre los posibles escenarios analizados aparecen instalaciones del sudeste europeo vinculadas a operaciones estadounidenses, incluyendo Bulgaria y Chipre.
En julio, el Parlamento búlgaro autorizó a Estados Unidos a utilizar la base aérea de Bezmer para desplegar aviones de reabastecimiento y personal de apoyo destinado a operaciones relacionadas con Oriente Medio. El Gobierno búlgaro sostuvo que desde su territorio no se realizarían operaciones militares ofensivas.
En Chipre, el foco estaría sobre instalaciones militares británicas como RAF Akrotiri, utilizada en distintas operaciones occidentales en Oriente Medio y que ya ha estado en el centro de las tensiones con Teherán.
Teherán analiza ampliar el alcance de una eventual respuesta
De acuerdo con el Financial Times, mandos iraníes también habrían evaluado posibles acciones contra cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz si se produce una nueva escalada militar.
Las fuentes consultadas por el diario señalan que la dimensión de una eventual respuesta dependería del alcance de las acciones estadounidenses y que Teherán podría ampliar sus objetivos más allá de Oriente Medio ante ataques contra infraestructura estratégica iraní.
El reporte se produce en un escenario de elevada tensión entre Washington y Teherán y con escasos avances para alcanzar una salida diplomática al conflicto.
Capacidad de ataque genera preocupación en Europa
Expertos consultados por el periódico británico consideran que Irán posee capacidad para intentar alcanzar determinados objetivos del sur y sudeste europeo con misiles de alcance medio, aunque advierten que su efectividad disminuiría considerablemente a mayores distancias.
Las advertencias iraníes han aumentado la preocupación en países europeos que permiten el uso de instalaciones militares por parte de Estados Unidos o Reino Unido.
Bulgaria, por ejemplo, aprobó en julio el despliegue temporal en Bezmer de hasta ocho aeronaves estadounidenses KC-135 y unos 250 efectivos para misiones logísticas y de reabastecimiento.
La posibilidad de que una nueva escalada extienda el conflicto fuera de Oriente Medio continúa siendo, sin embargo, un escenario potencial y no una operación anunciada oficialmente por Irán.
