Estados Unidos prevé ampliar sus operaciones contra organizaciones vinculadas al narcotráfico en América Latina mediante acciones terrestres coordinadas con gobiernos de la región, según declaró el secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una visita a Panamá.
El funcionario explicó que Washington busca desarrollar junto a sus socios una capacidad operacional similar a la empleada durante los ataques contra embarcaciones señaladas por Estados Unidos como vinculadas al transporte de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental.
Hegseth mencionó específicamente la cooperación con Colombia y Ecuador y aseguró que las organizaciones designadas por Washington como terroristas podrían convertirse en objetivos de operaciones conjuntas cuando exista coordinación con los gobiernos respectivos.
Colombia se incorpora a la coalición regional
Las declaraciones se produjeron en el contexto de las actividades de la Coalición Anticárteles de las Américas, iniciativa impulsada por la administración del presidente Donald Trump para fortalecer la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado. Colombia se incorporó recientemente como el miembro número 19 del grupo.
Durante su intervención, Hegseth sostuvo que Estados Unidos pretende utilizar capacidades desarrolladas durante años de operaciones militares contra organizaciones terroristas para identificar y atacar redes criminales que considere una amenaza para su territorio o para países aliados.
También confirmó que Washington ha discutido con autoridades colombianas la posibilidad de realizar acciones conjuntas contra grupos armados incluidos por Estados Unidos en sus listas de organizaciones terroristas, entre ellos el ELN y remanentes de las FARC.
Operaciones generan cuestionamientos legales
La estrategia estadounidense ha generado controversia debido al uso de fuerza letal contra embarcaciones señaladas como parte de redes de narcotráfico.
Desde septiembre de 2025, las fuerzas estadounidenses han ejecutado decenas de ataques en aguas del Caribe y el Pacífico oriental. Organizaciones de derechos humanos, juristas y legisladores estadounidenses han cuestionado la base jurídica de algunas de esas acciones y si los procedimientos utilizados cumplen con el derecho nacional e internacional.
El Gobierno estadounidense sostiene, en cambio, que las operaciones forman parte de su estrategia de seguridad contra organizaciones que considera responsables del tráfico de drogas y de amenazas contra sus ciudadanos.
Hegseth dejó claro que Washington pretende profundizar la cooperación militar con gobiernos latinoamericanos dispuestos a participar en esa estrategia, aunque el alcance, los países involucrados y las características concretas de futuras operaciones terrestres dependerán de los acuerdos establecidos con cada Estado.
