Las autoridades de Guatemala mantienen las labores de vigilancia y asistencia en las comunidades afectadas por la reciente fase eruptiva del volcán de Fuego, uno de los sistemas volcánicos más activos del país.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) continúa aplicando los protocolos establecidos para atender a la población y reducir los riesgos en las zonas próximas al volcán. Durante el episodio se realizaron evacuaciones preventivas en comunidades vulnerables de Sacatepéquez y se reforzó la coordinación entre instituciones nacionales y autoridades locales.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) había confirmado una nueva fase eruptiva desde el 3 de agosto, caracterizada por emisión de gases y ceniza y la generación de corrientes de densidad piroclástica en diferentes sectores del volcán.
Durante los momentos de mayor actividad, las columnas de ceniza alcanzaron alturas de hasta 5,000 metros sobre el nivel del mar, mientras que el material volcánico se dispersó hacia diferentes zonas situadas al oeste del complejo.
CONRED también advirtió que la ceniza podía extenderse a distancias considerables dependiendo de las condiciones del viento, por lo que recomendó a las poblaciones cercanas proteger las vías respiratorias, cubrir depósitos de agua y mantenerse informadas mediante canales oficiales.
La respuesta institucional ha incluido vigilancia permanente, coordinación con autoridades departamentales y municipales y preparación de rutas y procedimientos de evacuación para las comunidades expuestas a mayores riesgos.
Las autoridades han insistido además en evitar el acceso a barrancas y otras zonas vulnerables, debido al riesgo que representan las corrientes piroclásticas y los lahares, especialmente cuando se registran lluvias sobre el complejo volcánico.
INSIVUMEH mantiene la vigilancia técnica sobre el volcán de Fuego y ha señalado que continuará emitiendo actualizaciones conforme evolucione su actividad.
