El Servicio Nacional de Salud (SNS) afirmó este domingo que los indicadores de mortalidad materna, neonatal e infantil en la Red Pública de Servicios de Salud se mantienen bajo vigilancia y presentan una tendencia hacia la reducción.
El director ejecutivo de la institución, Julio Landrón, atribuyó ese comportamiento a la aplicación de protocolos clínicos y guías nacionales e internacionales orientadas a mejorar la atención de embarazadas, recién nacidos y niños.
Según explicó, las medidas se desarrollan en hospitales públicos de todo el país y buscan prevenir, detectar y tratar oportunamente las principales complicaciones asociadas con estos fallecimientos.
Boletín reportó 41 muertes infantiles en una semana
Aunque el comunicado del SNS no ofreció cifras específicas, el Boletín Epidemiológico número 34 del Ministerio de Salud Pública, correspondiente al período del 23 al 29 de agosto, registró 41 muertes infantiles, de las cuales 34 fueron neonatales.
Durante esa misma semana se notificaron cuatro muertes maternas.
El acumulado anual de fallecimientos maternos ascendía a 93 casos, de los cuales 50 correspondían a mujeres dominicanas, 41 a haitianas y dos a otras nacionalidades no especificadas.
Refuerzan vigilancia de infecciones
Landrón indicó que entre las acciones implementadas se encuentran el fortalecimiento de los protocolos de atención, las medidas de higiene y los mecanismos de prevención y control de infecciones.
También destacó la incorporación de laboratorios de microbiología en los hospitales de tercer nivel, lo que permite realizar cultivos directamente en los centros y obtener resultados con mayor rapidez.
Según el funcionario, esta capacidad facilita la identificación de microorganismos y permite tomar decisiones clínicas oportunas cuando se presentan infecciones que requieren intervención inmediata.
Seguimiento a embarazadas y recién nacidos
En el área materna, las medidas están dirigidas a reforzar la atención durante el embarazo, parto y puerperio, así como a identificar de manera temprana complicaciones que puedan poner en riesgo la vida de las pacientes.
Para los recién nacidos y niños, el SNS sostiene que los protocolos buscan garantizar una respuesta rápida ante situaciones críticas y mejorar la seguridad durante la atención hospitalaria.
La institución afirmó además que mantiene un seguimiento continuo de los indicadores de mortalidad para identificar deficiencias y adoptar medidas destinadas a reducir las muertes prevenibles.
Las intervenciones del área materno-infantil son coordinadas por Freddy Novas, director nacional de esa dependencia en el SNS.
