El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) presentó cinco propuestas que considera necesarias para fortalecer la producción nacional de arroz ante las nuevas condiciones comerciales derivadas del DR-Cafta y la derogación del régimen establecido mediante el Decreto 693-24.
Durante una rueda de prensa, la organización opositora cuestionó la estrategia seguida por el Gobierno en torno al cereal y reclamó la presentación de un plan de contingencia con presupuesto y calendario de ejecución.
La posición fue presentada por Winston Marte, miembro del Comité Central del PLD y especialista en temas agropecuarios, acompañado por dirigentes de esa organización.
El partido considera que la eliminación del Decreto 693-24 incrementa la incertidumbre entre productores ante una mayor competencia del arroz procedente de Estados Unidos.
Cinco propuestas para el sector arrocero
La primera medida planteada por el PLD consiste en convocar una Mesa Nacional de Negociación en la que participen productores, industriales arroceros y representantes del Gobierno.
La organización propone utilizar ese espacio para analizar las consecuencias de los cambios en el régimen comercial y acordar medidas que permitan mantener la estabilidad de la actividad productiva.
Como segundo punto, solicitó realizar una evaluación pública de la política arrocera aplicada entre 2021 y 2026.
Según el planteamiento, ese informe debería incluir los recursos invertidos durante el período, los resultados alcanzados en productividad, la evolución de los costos de producción y las acciones implementadas para preparar al sector frente a la apertura comercial.
La tercera propuesta está relacionada con la transparencia de las decisiones gubernamentales.
El PLD solicita que las autoridades expliquen los fundamentos jurídicos y económicos que llevaron primero a aprobar el Decreto 693-24 y posteriormente a derogarlo, así como las recomendaciones técnicas utilizadas para adoptar ambas decisiones.
PLD pide negociación formal con Estados Unidos
El cuarto punto propone abrir o profundizar negociaciones formales con Estados Unidos dentro del marco del DR-Cafta.
La organización opositora plantea explorar mecanismos de cooperación y transición que sean compatibles con el acuerdo comercial y que al mismo tiempo permitan mejorar las condiciones de los productores dominicanos.
El arroz ha sido uno de los productos agrícolas más sensibles dentro del calendario de desgravación del tratado.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) había señalado que República Dominicana asumió el compromiso de eliminar los aranceles para el arroz estadounidense a partir del 1 de enero de 2025, después de un período de transición de 17 años. United States Trade Representative
El Decreto 693-24 estableció posteriormente mecanismos que limitaban el acceso del arroz importado, lo que generó objeciones de Washington por considerar que podían ser incompatibles con los compromisos asumidos mediante el tratado.
Ese régimen fue finalmente eliminado en septiembre de 2026.
Modernización con financiamiento definido
La quinta propuesta del PLD consiste en establecer un programa extraordinario de modernización del sector arrocero.
El partido plantea que la estrategia incluya infraestructura de riego, investigación agrícola, financiamiento, mecanización y asistencia directa a pequeños y medianos productores.
Según la organización, cualquier programa de este tipo debería disponer de recursos presupuestarios claramente identificados y objetivos medibles.
El PLD sostiene que la actividad involucra a más de 30,000 productores y genera más de 300,000 empleos directos e indirectos.
Estas cifras forman parte de los datos presentados por la propia organización y deben entenderse como estimaciones utilizadas por el partido para dimensionar la importancia económica y social del sector.
Gobierno también anuncia mecanización
Algunas de las acciones solicitadas por el PLD coinciden parcialmente con medidas anunciadas recientemente por el Ministerio de Agricultura.
El ministro Francisco Oliverio Espaillat Bencosme afirmó el pasado 7 de octubre que la derogación del régimen arancelario no significa que el Gobierno abandone a los productores nacionales.
Agricultura anunció una estrategia basada en mecanización, asistencia técnica y mejoras de productividad, con el objetivo de reducir los costos y aumentar la capacidad del arroz dominicano para competir.
Entre las iniciativas oficiales figura el Programa Nacional de Mecanización Agropecuaria (Pronamec), presentado por las autoridades como una herramienta para modernizar los procesos productivos. Presidencia de la República Dominicana
La diferencia está en que el PLD reclama que estas acciones formen parte de un programa extraordinario acompañado de un presupuesto específico, metas y calendario de ejecución.
Producción alcanzó récord en 2025
El debate comercial ocurre en momentos en que el país mantiene niveles elevados de producción.
Las estadísticas oficiales indican que República Dominicana produjo 14.78 millones de quintales de arroz durante 2025, cifra presentada por el Ministerio de Agricultura como un récord histórico. Presidencia de la República Dominicana
En abril de este año, Agricultura informó además que el país mantenía inventarios superiores a cinco millones de quintales, sin incluir la producción correspondiente a la cosecha que comenzaba en ese momento. Ministerio de Agricultura
Estos datos muestran que el desafío inmediato no consiste necesariamente en una escasez de arroz.
La discusión se concentra principalmente en qué ocurrirá con la rentabilidad y competitividad de la producción nacional si aumenta la entrada de arroz estadounidense producido a menores costos.
Costos y productividad, el verdadero desafío
El arroz dominicano enfrenta una diferencia importante de productividad y costos respecto a Estados Unidos.
La apertura comercial obliga por ello a colocar mayor atención sobre variables como mecanización, variedades de mayor rendimiento, costo del financiamiento, riego, energía, fertilizantes y eficiencia de las factorías.
El Gobierno sostiene que su estrategia permitirá cerrar progresivamente esa brecha.
Los productores y organizaciones agropecuarias, por su parte, han reclamado mecanismos que eviten que una entrada significativa de producto importado provoque una caída de los precios recibidos por los agricultores nacionales.
En ese punto se concentra buena parte de la discusión que seguirá después de la derogación del Decreto 693-24.
PLD cuestiona preparación durante los últimos años
La organización opositora sostiene que las autoridades conocían desde el inicio de la actual administración que el calendario del DR-Cafta conduciría a una apertura completa del mercado en 2025.
Según el PLD, el Gobierno debió acelerar desde años anteriores la transformación del sector para que los productores estuvieran mejor preparados al finalizar el período de protección.
El partido también defendió las políticas desarrolladas durante sus administraciones anteriores en materia de investigación, infraestructura, financiamiento y productividad.
Estas apreciaciones forman parte de la posición política del PLD y contrastan con la evaluación del Gobierno, que atribuye los niveles actuales de producción a las políticas de apoyo, financiamiento y modernización implementadas durante los últimos años.
El debate pasa de la protección a la competitividad
La derogación del Decreto 693-24 modifica el escenario en el que operará uno de los cultivos más importantes para la alimentación dominicana.
La discusión ya no se limita a determinar qué arancel debe aplicarse al arroz procedente de Estados Unidos.
El desafío pasa también por definir cómo reducir la diferencia de costos entre ambos mercados y garantizar que la producción local pueda continuar siendo rentable bajo condiciones de mayor competencia.
En ese contexto, las cinco propuestas del PLD colocan nuevas demandas sobre la mesa, mientras el Gobierno avanza con su propia estrategia de mecanización y asistencia.
El resultado dependerá tanto de las negociaciones comerciales como de la velocidad con que se traduzcan los anuncios de modernización en aumentos reales de productividad y reducción de costos para los arroceros.
