El parque mecánico Estévez Ramos Park, escenario del accidente ocurrido durante las fiestas patronales de Hato Mayor que posteriormente provocó la muerte de una niña de 11 años, había recibido autorizaciones oficiales pocos días antes del hecho, aunque una de las inspecciones dejó constancia de la presencia de oxidación en sus instalaciones.
Un acta del Ministerio de Interior y Policía, fechada el 15 de septiembre de 2026, registra una inspección realizada al establecimiento apenas tres días antes de que una silla del juego mecánico conocido como “La Estrellita” se desprendiera mientras estaba en funcionamiento. Diario Libre
El documento, incorporado al expediente judicial del caso, muestra que el inspector marcó como aprobados distintos aspectos de seguridad y operación, pero añadió una observación manuscrita en la que recomendó al propietario realizar mantenimiento de pintura porque había observado el parque “muy oxidado”. Diario Libre
Inspección aprobó siete atracciones
El formulario, elaborado por la división de Registro y Control de Parques y Billares, identificó siete atracciones dentro del establecimiento propiedad de Simón María Estévez Ramos.
Según el expediente citado por Diario Libre, la inspección fue completada a las 3:39 de la tarde por un funcionario cuyo nombre manuscrito aparece como Carlos José Alcántara. Diario Libre
Durante la revisión fueron marcadas como satisfactorias las condiciones relacionadas con extintores, planta eléctrica, cableado, cercas de seguridad, protección de los usuarios, estado de las atracciones, organización y limpieza.
A pesar de esa aprobación general, el inspector dejó asentada la observación sobre el nivel de oxidación y la necesidad de mantenimiento.
Esa anotación ha adquirido especial relevancia después del accidente, ya que el informe policial elaborado posteriormente también hizo referencia al deterioro y oxidación de componentes de la atracción accidentada.
Bomberos también habían certificado el parque
El expediente incluye además una certificación emitida por el Cuerpo de Bomberos de Hato Mayor el mismo 15 de septiembre.
El documento, firmado por el coronel intendente general Germán Reyes M., establece que la feria cumplía con las medidas de evacuación y prevención de incendios exigidas para operar. Diario Libre
El parque también contaba con una autorización de la Alcaldía de Hato Mayor del Rey, expedida el 25 de agosto y firmada por el alcalde Amado de la Cruz Taveras.
Ese permiso autorizaba el uso del suelo y del espacio público en la calle Padre Meriño entre el 8 y el 27 de septiembre, período correspondiente a las fiestas patronales.
La existencia de esos documentos demuestra que el establecimiento había agotado distintos procedimientos administrativos antes del accidente, aunque la investigación deberá determinar si las revisiones técnicas fueron suficientes para detectar las condiciones que posteriormente fueron encontradas en el juego mecánico.
La silla se desprendió tres días después
El accidente ocurrió la noche del 18 de septiembre, cuando una de las sillas de “La Estrellita” se desprendió mientras la atracción estaba en movimiento.
Tres personas resultaron heridas: Liangie Ramírez Reyes, de 11 años; su hermana, de 13, y Lorenny Elizabeth Nolasco Puello, de 21 años. Diario Libre
Liangie sufrió un trauma craneal severo y fue trasladada al Hospital Pediátrico Dr. Hugo Mendoza, donde recibió atención especializada y fue sometida a una intervención quirúrgica.
La menor falleció el 26 de septiembre, ocho días después del accidente.
Su muerte elevó la gravedad del caso y dio paso a una investigación judicial para establecer las condiciones en que operaba el parque y las posibles responsabilidades derivadas del hecho.
Policía encontró piezas rotas y oxidadas
Un día después del accidente, el Departamento de Investigaciones Criminales (Dicrim) realizó una inspección del lugar.
Según el acta incorporada al expediente, los investigadores observaron que en la silla que se desprendió el orificio destinado al pasador de seguridad estaba roto y que esos componentes se encontraban “en muy mal estado” y oxidados. Diario Libre
Ese hallazgo resulta especialmente relevante frente a la observación hecha tres días antes por el inspector de Interior y Policía sobre la oxidación visible en el parque.
Sin embargo, corresponderá a las autoridades técnicas y judiciales establecer si existía una relación directa entre esas condiciones y el desprendimiento de la silla.
Operarios explicaron cómo revisaban la atracción
Los operarios Amando Amador y Melvin José Tejada también rindieron declaraciones ante la Fiscalía.
Según consta en el expediente, ambos explicaron que la revisión cotidiana de la estructura consistía principalmente en verificar y apretar las tuercas con una llave de rueda antes de poner en funcionamiento los juegos. Diario Libre
Esas declaraciones forman parte de los elementos que el Ministerio Público utiliza para reconstruir los procedimientos de mantenimiento y supervisión aplicados antes del accidente.
La investigación deberá determinar si esos controles eran suficientes para una instalación de este tipo y si existían obligaciones adicionales de mantenimiento preventivo que no fueron cumplidas.
Propietario enfrenta medidas de coerción
El Ministerio Público solicitó tres meses de prisión preventiva contra el propietario del parque, Simón María Estévez Ramos.
No obstante, la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Hato Mayor decidió imponerle una garantía económica de RD$1 millón, impedimento de salida del país y presentación periódica. Diario Libre
Estas medidas no constituyen una declaración de culpabilidad. El proceso continúa abierto y corresponderá a los tribunales determinar si existen responsabilidades penales relacionadas con el accidente.
La documentación conocida hasta ahora coloca bajo atención no solo las condiciones del juego mecánico, sino también la eficacia de los procesos de inspección y autorización previos a la instalación de este tipo de atracciones temporales.
