Un informe del Panel de Expertos de las Naciones Unidas sobre Haití ha puesto nuevamente bajo atención el caso de tres ciudadanos detenidos en República Dominicana por su presunta participación en redes encargadas de abastecer a organizaciones criminales haitianas y que posteriormente fueron liberados después de ser entregados a las autoridades del vecino país.
Los involucrados fueron identificados como Étienne Roudley, Sony Pierre y Sténio Saint-Fleur, arrestados en territorio dominicano en junio de 2025.
Según la investigación, los tres pretendían adquirir en un establecimiento de Santo Domingo un dron DJI Mavic 3 destinado a Johnson André, alias “Izo”, jefe de la banda 5 Segond y figura vinculada a la coalición criminal Viv Ansanm.
El 7 de junio de 2025 fueron transferidos a las autoridades haitianas a través de Dajabón.
Sin embargo, posteriormente quedaron en libertad, una decisión que el Panel de Expertos cuestiona debido a las evidencias que afirma haber recopilado sobre sus actividades.
Un caso utilizado por la ONU para ilustrar la impunidad
El episodio aparece en el informe final S/2026/714, emitido en septiembre por el Panel de Expertos sobre Haití establecido por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El documento analiza el funcionamiento de las redes que proporcionan armas, equipos, recursos financieros y otros suministros a las bandas haitianas.
Dentro de ese contexto, los expertos utilizan la liberación de Roudley, Pierre y Saint-Fleur como ejemplo de las dificultades que enfrenta Haití para conseguir consecuencias judiciales contra personas investigadas por apoyar las estructuras criminales.
El Panel sostiene que en distintos casos sospechosos vinculados con el tráfico de armas o el abastecimiento de pandillas han quedado en libertad pese a la existencia de elementos considerados relevantes por los investigadores.
También señala problemas como falta de recursos, corrupción, presiones de actores influyentes y debilidades institucionales que dificultan las investigaciones y procesos judiciales.
Roudley habría trabajado durante años con las bandas
La investigación atribuye a Étienne Roudley un papel considerablemente más amplio que el intento de compra del dron.
Según el Panel, durante aproximadamente dos años mantuvo contactos frecuentes con Izo, a quien habría suministrado diferentes artículos.
Los investigadores indican además que Roudley mantenía comunicación con más de 30 miembros de alto nivel de Viv Ansanm, con quienes negociaba compras de ropa, calzado, drones y armas obtenidas mediante proveedores localizados en República Dominicana.
El informe no presenta esas operaciones como hechos aislados, sino como parte de una estructura logística que permite a las organizaciones haitianas adquirir recursos fuera de las zonas que controlan.
Ese tipo de colaboradores puede desplazarse con menos sospechas que integrantes armados de las bandas y sirve como intermediario entre comerciantes, redes financieras y jefes criminales.
Cuentas bancarias dominicanas bajo investigación
Otro de los elementos destacados por Naciones Unidas es el uso de cuentas bancarias dominicanas.
El Panel afirma que Roudley utilizaba cuentas abiertas en República Dominicana para recibir dinero relacionado con las operaciones de adquisición de mercancías.
El documento no identifica las entidades financieras involucradas ni especifica cuánto dinero habría circulado a través de esas cuentas.
Tampoco establece que las instituciones bancarias conocieran necesariamente el supuesto origen o destino de las transferencias.
La referencia, sin embargo, evidencia que las investigaciones sobre las redes haitianas no se limitan al traslado físico de armas o equipos, sino que abarcan también los mecanismos financieros utilizados para sostener sus operaciones.
Bandas utilizan drones para vigilancia
La intención de adquirir un DJI Mavic 3 también refleja el creciente interés de las organizaciones criminales haitianas por los drones comerciales.
Según el Panel de Expertos, estos equipos son utilizados principalmente para tareas de vigilancia y apoyo a operaciones.
Durante el período examinado por Naciones Unidas, las autoridades aduaneras haitianas llegaron a incautar 40 drones comerciales en puntos de entrada al país como medida preventiva.
La utilización de este tipo de tecnología supone un desafío adicional para las fuerzas de seguridad, debido a que permite a las bandas observar movimientos de policías y otros grupos desde el aire.
En el caso de los tres hombres detenidos en República Dominicana, el aparato que pretendían adquirir estaba presuntamente destinado directamente a Izo.
Izo dirige la banda 5 Segond
Johnson André, conocido como Izo, es identificado por Naciones Unidas como jefe de la organización criminal 5 Segond, que opera principalmente desde el sector Village de Dieu, en Puerto Príncipe.
El grupo ha sido vinculado con secuestros, ataques armados y otras actividades criminales.
Izo también figura entre las personas sometidas a sanciones internacionales y forma parte de la estructura de Viv Ansanm, coalición que ha agrupado a varias de las principales bandas haitianas.
El informe de la ONU señala que 5 Segond ha continuado reclutando integrantes, incluidos menores de edad, en medio de las operaciones de seguridad desarrolladas contra las organizaciones criminales.
RD colaboró con la investigación de Naciones Unidas
El Panel también reconoce la cooperación de las autoridades dominicanas durante sus investigaciones.
Entre diciembre de 2025 y julio de 2026, Naciones Unidas realizó siete solicitudes de información a República Dominicana.
Seis fueron respondidas completamente y una recibió una respuesta parcial.
Las autoridades dominicanas también aceptaron una visita oficial del equipo de investigadores.
El documento analiza otros episodios relacionados con territorio dominicano, incluido el decomiso en febrero de 2025 de un contenedor procedente de Estados Unidos y destinado a Haití que transportaba 23 armas de fuego y 36,000 municiones.
Según la investigación, el armamento tenía como destinatarios finales a las bandas 400 Mawozo y Canaan.
Tráfico regional va más allá de la frontera dominicana
El informe muestra que el suministro de las pandillas haitianas funciona mediante redes que atraviesan diferentes países.
Estados Unidos continúa apareciendo como uno de los principales lugares de adquisición de armas destinadas ilegalmente a Haití, mientras República Dominicana puede ser utilizada como territorio de tránsito, adquisición de productos o apoyo logístico.
Jamaica también aparece dentro de otras redes criminales documentadas por el Panel, particularmente en el intercambio clandestino de cannabis por armas.
Para Naciones Unidas, combatir a las bandas requiere por tanto actuar no solamente contra los grupos armados dentro de Haití, sino también contra las estructuras financieras, comerciales y logísticas que permiten mantener sus operaciones.
Liberación deja interrogantes
El informe no especifica qué autoridad haitiana ordenó poner en libertad a Roudley, Pierre y Saint-Fleur.
Tampoco explica cuáles fueron los argumentos jurídicos utilizados ni si posteriormente se inició una nueva investigación contra ellos.
Ese vacío es precisamente uno de los aspectos que preocupan al Panel.
Los tres habían sido detenidos en República Dominicana y transferidos a Haití, pero las evidencias recopiladas por los investigadores internacionales no terminaron, hasta donde establece el informe, en un proceso judicial efectivo.
El caso expone así uno de los principales desafíos de la lucha contra las organizaciones criminales haitianas: detener a quienes las abastecen no necesariamente garantiza que posteriormente sean procesados y sancionados por la Justicia.
