Dos movimientos sísmicos perceptibles con pocas horas de diferencia sacudieron este domingo distintas zonas de República Dominicana, generando preocupación entre la población y evacuaciones preventivas, aunque hasta el cierre de la jornada las autoridades no habían reportado daños significativos ni personas lesionadas.
El temblor de mayor intensidad ocurrió a las 5:49 de la tarde y alcanzó una magnitud de 5.6, de acuerdo con la medición revisada por el Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).
El movimiento tuvo una profundidad aproximada de 113 kilómetros y fue localizado a unos 8.5 kilómetros al este-noreste de Ramón Santana, en la provincia San Pedro de Macorís.
La sacudida fue percibida con fuerza en Santo Domingo y otras demarcaciones, provocando que numerosas personas abandonaran temporalmente viviendas, edificios y establecimientos comerciales.
También fue evacuado de manera preventiva el público que se encontraba en la Feria Internacional del Libro, en la Plaza de la Cultura, antes de que las actividades fueran retomadas.
Sin daños significativos
Tras el movimiento, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) activó sus mecanismos de evaluación de daños.
La institución informó que los primeros levantamientos no registraron afectaciones importantes en infraestructuras ni personas lesionadas.
Las autoridades mantuvieron durante la noche el proceso de verificación en distintas zonas del país para determinar si se habían producido daños menores que no hubieran sido reportados inmediatamente.
Otro sismo había ocurrido en la mañana
Horas antes, a las 6:07 de la mañana, otro temblor había sido percibido en el Gran Santo Domingo.
El Centro Nacional de Sismología estableció posteriormente su magnitud en 4.3, con una profundidad de 95.7 kilómetros y epicentro a unos 2.6 kilómetros al noroeste de San Antonio de Guerra, en la provincia Santo Domingo.
Los datos iniciales sobre la ubicación de ese evento fueron modificados después del análisis realizado por los especialistas, que relocalizaron el epicentro cerca de San Antonio de Guerra.
Tampoco se reportaron daños ni personas afectadas por el movimiento registrado durante las primeras horas del día.
Sismológico registró siete movimientos
Aunque los dos temblores fueron los más notorios para la población, el director del Centro Nacional de Sismología, Jottin Leonel Collado, explicó que durante la jornada se registraron en realidad siete eventos sísmicos.
Collado relacionó los movimientos de mayor profundidad con la interacción tectónica entre las placas de Norteamérica y el Caribe.
Según explicó, los eventos ocurridos a profundidades cercanas a los 100 kilómetros responden a procesos asociados al contacto de esas estructuras tectónicas bajo la región.
República Dominicana se encuentra en una zona de elevada actividad sísmica debido precisamente a la interacción entre las placas del Caribe y Norteamérica y a la presencia de diferentes sistemas de fallas.
La profundidad de un terremoto también influye en la forma en que se percibe en superficie. Los eventos profundos pueden sentirse en territorios extensos, aunque la intensidad experimentada en cada lugar depende además de la distancia, las características del suelo y las edificaciones.
Ciudadanos cuestionan ausencia de alertas
Después del temblor de la tarde, varios ciudadanos expresaron en redes sociales que sus teléfonos celulares no emitieron ninguna alerta, lo que generó preguntas sobre el funcionamiento del sistema de notificaciones de emergencia.
El COE explicó que el sistema Cell Broadcast todavía se encuentra en proceso de implementación en República Dominicana y que no está funcionando plenamente con todas las empresas prestadoras de servicios de telecomunicaciones.
La institución señaló además que los terremotos son fenómenos súbitos y que la emisión de mensajes mediante esta tecnología depende de criterios y protocolos previamente establecidos.
El país continúa trabajando en la instalación e integración de la plataforma desde la cual funcionará el sistema de avisos.
Una alerta sísmica, además, no permite predecir un terremoto. Los sistemas de alerta temprana detectan un movimiento después de que comienza y, dependiendo de la distancia entre el epicentro y determinadas comunidades, pueden proporcionar algunos segundos de anticipación antes de la llegada de las ondas más fuertes.
Una jornada que reaviva la importancia de la prevención
Los movimientos de este domingo volvieron a colocar la preparación ante terremotos entre los temas de atención pública en el país.
Aunque los primeros reportes no muestran consecuencias graves, las evacuaciones y la preocupación generada entre los ciudadanos evidenciaron la importancia de conocer los protocolos de actuación ante este tipo de fenómenos.
Las autoridades recomiendan mantener la calma durante un terremoto, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer y, una vez finalizado el movimiento, realizar evacuaciones ordenadas cuando las condiciones lo requieran.
El balance preliminar de la jornada deja así dos sismos ampliamente percibidos, varios eventos de menor magnitud y ninguna afectación significativa reportada hasta el momento.
