El Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones informó que la mayoría de sus observaciones durante la revisión de proyectos se relaciona con aspectos que podrían afectar su comportamiento ante terremotos.
Entre los problemas detectados figuran cargas omitidas en los cálculos, refuerzos insuficientes, dimensiones inadecuadas de elementos estructurales y diferencias entre planos y análisis técnicos.
Según explicó la institución a Diario Libre, los proyectos permanecen pendientes de aprobación hasta que se corrigen los incumplimientos y se verifican los requisitos mínimos de seguridad.
Durante la construcción, también corresponde comprobar que los trabajos coincidan con lo autorizado. El desarrollador debe solicitar las inspecciones de cada etapa y la revisión final.
Cuando se identifican irregularidades que comprometen la resistencia, el ministerio puede exigir rediseños, reforzamientos o paralizar los trabajos.
Sin embargo, la entidad reconoció que sus registros no permiten precisar cuántos proyectos fueron observados, modificados o rechazados por estas deficiencias. Por ello, tampoco puede determinar qué proporción de las propuestas presenta inicialmente problemas de seguridad sísmica.
