El cáncer se mantiene como la principal causa de muerte entre la población hispana y latina de Estados Unidos, de acuerdo con un nuevo análisis de la American Cancer Society que identifica importantes diferencias en prevención, diagnóstico y acceso a la atención médica.
El informe Cancer Statistics for Hispanic/Latino People, 2026 estima que durante este año serán diagnosticados aproximadamente 229,900 casos de cáncer entre hispanos residentes en Estados Unidos continental y Hawái, mientras unas 54,200 personas morirán a causa de la enfermedad.
Las proyecciones no incluyen a Puerto Rico, cuyos datos son analizados por separado debido a las características particulares de su población y sistema sanitario. American Cancer Society Journals
Menos cáncer en general, pero mayores riesgos en algunos tipos
Los investigadores encontraron una situación aparentemente contradictoria.
En conjunto, los hispanos registran una incidencia de cáncer entre 20 % y 25 % inferior a la observada entre las personas blancas no hispanas, además de una mortalidad global aproximadamente 30 % menor.
Sin embargo, esa ventaja desaparece —e incluso se revierte— cuando se analizan determinados tumores.
La incidencia del cáncer de cuello uterino es 36 % mayor entre las mujeres hispanas, mientras que los cánceres de hígado, estómago y vesícula biliar aparecen aproximadamente con el doble de frecuencia que en la población blanca.
También se observan tasas entre 61 % y 65 % superiores de leucemia linfoblástica aguda.
La American Cancer Society relaciona una parte importante de estas diferencias con factores como la prevalencia de determinadas infecciones capaces de favorecer el desarrollo de cáncer, además de desigualdades en prevención y acceso a los servicios sanitarios. American Cancer Society Journals
Infecciones explican parte de la diferencia
Entre los cánceres que generan mayor preocupación figuran precisamente varios asociados a infecciones prevenibles o tratables.
El cáncer de cuello uterino está estrechamente relacionado con infecciones persistentes por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH), mientras las hepatitis B y C pueden incrementar el riesgo de cáncer de hígado.
Por su parte, la infección por la bacteria Helicobacter pylori constituye uno de los principales factores de riesgo conocidos para determinados cánceres de estómago.
Esto convierte medidas como la vacunación contra el VPH y la hepatitis B, las pruebas de detección y tratamiento de hepatitis virales y el diagnóstico y tratamiento de H. pylori en herramientas importantes de prevención.
Los investigadores insisten en que una parte de la carga asociada a estos tumores podría reducirse mediante un mayor acceso a atención preventiva.
Menos hispanos realizan pruebas de detección
El estudio también identifica diferencias en la utilización de pruebas recomendadas para detectar determinados cánceres antes de que presenten síntomas o cuando todavía se encuentran en etapas más tratables.
La tasa de detección del cáncer de mama fue de aproximadamente 64 % entre las mujeres hispanas, frente a 69 % entre las blancas.
La diferencia fue todavía mayor en las pruebas para cáncer de cuello uterino, realizadas por 71 % de las hispanas frente a 82 % de las mujeres blancas.
En el caso del cáncer colorrectal, la cobertura alcanzó 56 % entre los hispanos, comparada con 67 % en la población blanca. American Cancer Society MediaRoom
Estas diferencias resultan especialmente relevantes porque tanto el cáncer de cuello uterino como el colorrectal ofrecen oportunidades importantes de prevención y detección temprana mediante las pruebas adecuadas.
Falta de seguro continúa siendo una barrera
El acceso al sistema de salud aparece como uno de los principales factores detrás de las desigualdades.
Entre los hispanos de 18 a 64 años, alrededor del 25 % carece de seguro médico, frente al 8 % de la población blanca en ese mismo rango de edad.
Es decir, la proporción de personas sin cobertura es aproximadamente tres veces mayor entre los hispanos.
Además, alrededor del 20 % de los adultos hispanos de esas edades no dispone de una fuente habitual de atención médica, según los datos incluidos en el informe. American Cancer Society Journals
La falta de cobertura puede retrasar consultas, pruebas preventivas y diagnósticos, además de dificultar el seguimiento médico cuando aparecen síntomas.
Por esta razón, los autores consideran que mejorar el acceso a atención preventiva puede reducir parte de las diferencias observadas.
Aumentan los casos entre las mujeres hispanas
Otro de los cambios que llama la atención de los investigadores es la evolución diferente del cáncer entre hombres y mujeres hispanos.
Entre 1998 y 2022, la incidencia general descendió entre los hombres, pasando de aproximadamente 471 a 389 casos por cada 100,000 habitantes.
Entre las mujeres ocurrió lo contrario: la tasa aumentó de unos 345 a 385 casos por cada 100,000.
Como resultado, una diferencia que a comienzos de este siglo era considerable se ha reducido hasta colocar las tasas de hombres y mujeres prácticamente al mismo nivel. American Cancer Society Journals
Parte de ese cambio se explica por la disminución de los cánceres de pulmón y próstata entre los hombres y el incremento de los cánceres de mama y de cuerpo uterino entre las mujeres.
El estudio señala que la incidencia y la mortalidad por cáncer de cuerpo uterino han aumentado más de 2 % anual entre mujeres hispanas durante la última década.
¿Cuáles cánceres causan más muertes?
Entre los hombres hispanos, las principales causas de muerte por cáncer proyectadas para 2026 son el cáncer de pulmón, que representa aproximadamente 13 % de los fallecimientos; el colorrectal, con 12 %, y los cánceres de hígado y próstata, con alrededor de 10 % cada uno.
Entre las mujeres, el cáncer de mama concentra aproximadamente 15 % de las muertes, seguido por el de pulmón, con 10 %, mientras el colorrectal y el pancreático representan cerca de 9 % cada uno. American Cancer Society Journals
Una característica particular de la población hispana es el menor peso del cáncer pulmonar dentro de la mortalidad total.
Aproximadamente 11 % de las muertes por cáncer entre hispanos corresponden a tumores de pulmón, frente a alrededor de 20 % en la población estadounidense general.
Los investigadores relacionan parte de esta diferencia con una menor prevalencia histórica del tabaquismo.
Puerto Rico presenta un panorama diferente
El informe analiza por separado a Puerto Rico, donde aproximadamente tres millones de estadounidenses hispanos residen fuera de las cifras utilizadas para calcular las proyecciones del territorio continental y Hawái.
La isla presenta particularidades preocupantes.
La incidencia de cáncer de cuello uterino es 73 % mayor que entre las mujeres blancas de Estados Unidos y 32 % superior a la de otras mujeres hispanas del país, según la ACS. American Cancer Society MediaRoom
Puerto Rico también registra diferencias en cánceres como próstata y colorrectal.
El informe señala además que los problemas estructurales del sistema sanitario de la isla y las interrupciones ocasionadas por fenómenos meteorológicos extremos pueden dificultar la continuidad de los servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento.
Una población de más de 68 millones
Los hispanos y latinos constituyen actualmente el segundo grupo racial y étnico más numeroso de Estados Unidos.
La población alcanza aproximadamente 68 millones de personas, equivalentes a alrededor de 20 % del total estadounidense, sin incluir los cerca de tres millones de residentes de Puerto Rico.
Dentro de ese grupo existen, además, importantes diferencias de origen nacional, situación migratoria, nivel socioeconómico y acceso al sistema sanitario.
El informe advierte por ello que hablar de la población hispana como un conjunto uniforme puede ocultar disparidades significativas entre mexicanos, puertorriqueños, cubanos, dominicanos, centroamericanos, sudamericanos y otros grupos.
Prevención y diagnóstico temprano, las principales oportunidades
Para los investigadores de la American Cancer Society, los resultados no implican que todos los hispanos enfrenten un riesgo elevado de cáncer.
Por el contrario, la incidencia general continúa siendo inferior a la registrada entre la población blanca.
La principal preocupación está en determinados cánceres potencialmente prevenibles y en las barreras que dificultan aprovechar las herramientas disponibles para reducir el riesgo o detectar la enfermedad tempranamente.
La vacunación, el control de infecciones asociadas al cáncer, una alimentación saludable, la actividad física y las pruebas preventivas recomendadas para cada edad y nivel de riesgo aparecen entre las principales estrategias señaladas en el informe.
El estudio también recuerda que las estadísticas describen tendencias poblacionales y no permiten determinar el riesgo individual de una persona, que puede variar según edad, antecedentes familiares, hábitos, exposiciones y otros factores.
