El resultado de la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil dejó una de las principales sorpresas políticas del año: Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, terminó como el candidato más votado, por delante del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Con el 99.99 % de las urnas contabilizadas, Flávio obtuvo 56,104,268 votos, equivalentes al 47.03 %, mientras Lula alcanzó 53,876,617 sufragios, para un 45.16 %, según el Tribunal Superior Electoral. Ambos disputarán la segunda vuelta el próximo 25 de octubre. Justiça Eleitoral
El resultado superó las expectativas de buena parte de las encuestas previas, que situaban a Lula ligeramente por delante en la primera ronda. Más que responder a una sola causa, el avance del candidato del Partido Liberal parece combinar el peso político del apellido Bolsonaro, el desgaste del Gobierno, las preocupaciones económicas y de seguridad y una mayor fortaleza electoral de la derecha brasileña. Reuters
El peso de Jair Bolsonaro
Uno de los factores más visibles es la continuidad del movimiento político construido alrededor del expresidente Jair Bolsonaro.
Aunque está inhabilitado políticamente y cumple una condena de 27 años por su participación en una trama para intentar revertir el resultado electoral de 2022, el exmandatario continúa ejerciendo influencia sobre una parte importante del electorado conservador. Reuters
Flávio, de 45 años, había desarrollado buena parte de su carrera como legislador de Río de Janeiro y tenía una proyección nacional menor que la de su padre. Sin embargo, asumió abiertamente la continuidad de su legado político durante la campaña.
El apellido volvió a demostrar su capacidad de movilización no solo en la contienda presidencial. El Partido Liberal amplió considerablemente su representación legislativa y pasó de 15 a 28 senadores, además de proyectarse como la bancada individual más grande de la Cámara de Diputados, con 121 escaños. Reuters
Otros integrantes de la familia Bolsonaro también consiguieron posiciones legislativas, una señal de que el movimiento mantiene una estructura electoral considerable pese a los problemas judiciales de su fundador. Reuters
Descontento con el Gobierno
La elección también estuvo marcada por preocupaciones vinculadas al costo de vida, la seguridad pública, la situación fiscal y la corrupción.
Reuters señaló que esos temas estuvieron entre los principales asuntos que dominaron la campaña y ayudaron a alimentar el voto de electores que buscaban un cambio respecto al Gobierno de Lula. Reuters
Aunque Brasil ha registrado avances en algunos indicadores económicos, la deuda pública bruta se mantiene alrededor del 82.9 % del PIB, mientras la política fiscal se convirtió en uno de los asuntos centrales de la campaña. Reuters
Flávio Bolsonaro intentó presentarse como una alternativa de mayor disciplina fiscal y más cercana al sector empresarial. La reacción de los mercados después de la primera vuelta fue significativa: la bolsa brasileña subió 7.7 % el lunes posterior a las elecciones y alcanzó un máximo histórico, mientras el real también se fortaleció. Esa reacción refleja las expectativas de parte de los inversionistas, no necesariamente una valoración del conjunto del electorado. Reuters
Seguridad como eje electoral
La preocupación por la criminalidad también tuvo peso durante la campaña.
Bolsonaro defendió propuestas de mayor dureza frente al delito, una línea que conecta con uno de los principales pilares políticos desarrollados por su padre.
Ese discurso encontró espacio en una elección en la que la inseguridad apareció de manera recurrente entre las preocupaciones expresadas por los votantes. Reuters
El énfasis en seguridad, conservadurismo social y políticas económicas más favorables al mercado permite a Flávio mantener buena parte de la coalición electoral creada por Jair Bolsonaro, aunque el senador ha intentado proyectar un estilo menos confrontativo que el de su padre.
Un contexto regional favorable a la derecha
La elección brasileña ocurre además en medio de avances recientes de fuerzas conservadoras en distintos países latinoamericanos.
Reuters ha descrito un desplazamiento hacia la derecha en varias elecciones de la región durante 2026, con candidatos conservadores fortalecidos en países como Colombia y Perú. Reuters
Flávio Bolsonaro también ha mostrado afinidad política con el presidente estadounidense Donald Trump, particularmente en asuntos económicos y de seguridad, aunque las realidades políticas de Brasil y Estados Unidos presentan diferencias importantes. Reuters
Por ello, hablar de un “efecto Trump” directo sobre los votantes brasileños sería simplificar un escenario en el que intervienen numerosos factores domésticos.
La crisis del Banco Master atravesó la campaña
Otro elemento fue el escándalo relacionado con el Banco Master, una investigación que alcanzó a figuras políticas y judiciales de distintos sectores.
El caso generó cuestionamientos sobre miembros del Supremo Tribunal Federal y fue utilizado políticamente por sectores bolsonaristas críticos de la Corte.
Sin embargo, Flávio Bolsonaro también está bajo investigación por presuntos delitos de corrupción y lavado de dinero vinculados al mismo caso.
La investigación se relaciona con una operación de aproximadamente US$12 millones vinculada al financiamiento de una película sobre Jair Bolsonaro. Flávio y su hermano Eduardo Bolsonaro han negado cualquier irregularidad. No existe hasta ahora una condena contra el candidato por esos señalamientos. Reuters
Por ello, sería impreciso presentar el escándalo únicamente como un problema que afectó a sus adversarios.
Una derecha fortalecida en el Congreso
Los resultados legislativos también ayudan a comprender la magnitud de lo ocurrido.
El Partido Liberal obtuvo el mayor bloque partidario tanto en el Senado como en la Cámara Baja, en una elección en la que se renovaron los 513 diputados y dos tercios del Senado. Reuters
Ese crecimiento demuestra que el resultado presidencial no fue un fenómeno aislado y que existe una base electoral más amplia alrededor de las fuerzas conservadoras.
Tras la primera vuelta, además, los excandidatos de derecha Ronaldo Caiado y Romeu Zema anunciaron su apoyo a Flávio Bolsonaro para la segunda ronda. Reuters
Lula, por su parte, deberá intentar ampliar su respaldo hacia sectores de centro y electores que apoyaron otras candidaturas, en una campaña que comienza prácticamente desde cero de cara al 25 de octubre.
El resultado definitivo permanece abierto: la primera vuelta mostró una ventaja de menos de dos puntos porcentuales entre ambos candidatos en un electorado profundamente dividido.
