El dominio deportivo de Marileidy Paulino durante 2026 también se ha traducido en una de las temporadas económicamente más productivas de su carrera.
La campeona olímpica y mundial ganó sus seis presentaciones de la Diamond League, conquistó el World Athletics Ultimate Championship en Budapest y cerró su campaña con otra victoria en ATHLOS Londres, donde marcó 48.73 segundos.
Pero incluso para una atleta que prácticamente necesita ganar cada vez que entra a la pista, las recompensas económicas continúan muy lejos de las que reciben las figuras de las principales ligas profesionales.
Más de US$375,000 en sus grandes victorias
Paulino consiguió cinco triunfos de temporada regular en la Diamond League durante 2026 y posteriormente conquistó la final de Bruselas.
Las pruebas Diamond+ ofrecieron hasta US$20,000 por victoria durante la temporada regular y hasta US$60,000 para el ganador en la final. La estructura general de premios de la Diamond League contempla precisamente esos montos máximos para esta categoría.
A ello se sumaron los US$150,000 obtenidos por ganar los 400 metros en la primera edición del World Athletics Ultimate Championship, el mayor premio individual establecido por la organización para ese certamen.
Su victoria en ATHLOS Londres añadió otros US$65,000. La competencia femenina estableció ese monto para cada ganadora de prueba en su edición de 2026.
Tomando esos resultados principales, Paulino habría superado los US$375,000 en premios deportivos durante la temporada, sin incluir contratos publicitarios, bonos privados, incentivos estatales, pagos por participación u otros posibles ingresos fuera de las bolsas oficiales.
La distancia frente a la NBA
La comparación con el baloncesto profesional estadounidense muestra la diferencia de escala.
El dominicano Karl-Anthony Towns tiene previsto recibir US$57.08 millones en la temporada 2026-27 con los New York Knicks.
Si esa cantidad se dividiera matemáticamente entre los 82 partidos de una temporada regular, equivaldría a aproximadamente US$696,000 por encuentro, casi el doble de lo que Paulino obtuvo en el conjunto de esas grandes victorias de 2026.
La comparación es únicamente ilustrativa: los contratos de la NBA no pagan literalmente una cantidad determinada por partido y existen otras condiciones contractuales.
Juan Soto juega en otra escala económica
En Grandes Ligas ocurre algo similar.
Juan Soto firmó con los Mets un contrato de 15 años y US$765 millones, con un valor promedio inicial de US$51 millones por temporada.
Ese promedio anual representa más de 130 veces los premios acumulados por Paulino en las principales competencias citadas.
La diferencia no responde al nivel deportivo de los atletas, sino principalmente a los modelos de negocio de cada disciplina: derechos televisivos, calendarios, venta de entradas, publicidad, patrocinadores y contratos colectivos generan ingresos muy diferentes.
Atletismo mejora sus premios, pero persiste la brecha
El atletismo internacional ha comenzado a incrementar considerablemente sus bolsas.
La Diamond League repartirá US$9.24 millones durante 2026, mientras que el Ultimate Championship estrenó una bolsa global de US$10 millones, la mayor anunciada por World Athletics para un único campeonato.
ATHLOS también intenta cambiar el modelo económico del atletismo femenino mediante mayores premios y participación accionaria para determinadas competidoras.
Aun así, una de las particularidades del atletismo permanece: para obtener las principales bolsas económicas, el deportista debe clasificar, competir y normalmente terminar entre los primeros lugares.
En los deportes de liga, en cambio, el salario contractual no depende directamente de ganar cada partido.
El valor de una temporada dominante
El caso de Paulino permite dimensionar esa realidad.
La dominicana cerró 2026 invicta en los 400 metros y sumó otro logro histórico en Londres al registrar su 15.ª carrera por debajo de los 49 segundos, igualando el récord histórico de actuaciones sub-49.
Su temporada representa uno de los ejemplos más exitosos de cuánto puede generar una estrella del atletismo mediante premios directos.
Al mismo tiempo, las cifras evidencian cuánto terreno separa todavía al atletismo de los deportes profesionales con mercados multimillonarios.
