Juan Garrigó Mejía, nuevo secretario general del Partido Revolucionario Moderno (PRM), respondió a los cuestionamientos que ha recibido por sus vínculos familiares dentro de la organización y aseguró que su apellido representa para él una responsabilidad, más que una ventaja política.
Durante el acto de proclamación de las nuevas autoridades del partido, Garrigó hizo referencia a su relación familiar con el expresidente Hipólito Mejía, su abuelo, y con la alcaldesa del Distrito Nacional y exsecretaria general del PRM, Carolina Mejía, su madre.
“Yo soy un hijo del Partido Revolucionario Moderno”, expresó durante su intervención, al tiempo que manifestó sentirse orgulloso de su familia y de la trayectoria política de quienes la integran.
Dice que su apellido implica mayor responsabilidad
Garrigó sostuvo que sus vínculos familiares lo obligan, a su juicio, a elevar las expectativas sobre su desempeño y a actuar de acuerdo con los valores que asegura haber recibido dentro de su entorno familiar.
El dirigente señaló que entiende su nueva función como un compromiso que debe ejercer con responsabilidad, ética y cercanía con la militancia.
También afirmó que mantendrá una actitud abierta a escuchar ideas, críticas y propuestas, y aseguró que buscará desempeñar el cargo con un enfoque humano y de integración.
Llama a preservar la unidad interna
Durante su discurso, Garrigó destacó valores como la paciencia, la honestidad, la ética, la amistad y la solidaridad como principios que, a su entender, deben continuar fortaleciendo al PRM.
El nuevo secretario general también insistió en la importancia de mantener la cohesión interna de la organización ante los próximos retos políticos y electorales.
En ese contexto, definió al partido como una estructura que debe preservar la unidad entre sus diferentes sectores y resumió su planteamiento con la frase: “El partido que camina unido, permanece unido”.
La proclamación marca el inicio de una nueva etapa en la dirección del PRM, con Garrigó asumiendo una de las principales posiciones de la organización en medio de debates internos y cuestionamientos sobre su trayectoria y sus vínculos familiares.
