John Ternus asumió este martes como nuevo director ejecutivo de Apple, en una transición que pone fin a los 15 años de Tim Cook como CEO y abre una nueva etapa para la compañía tecnológica. Apple había anunciado oficialmente en abril que el relevo sería efectivo el 1 de septiembre de 2026.
Ternus, de 51 años, llega al máximo cargo después de más de dos décadas dentro de Apple y tras desempeñarse como vicepresidente sénior de Ingeniería de Hardware, desde donde dirigió los equipos responsables de productos como el iPhone, Mac, iPad y Apple Watch.
Su llegada se produce en un momento de fuertes transformaciones para la industria tecnológica, especialmente por el rápido desarrollo de la inteligencia artificial, un terreno en el que Apple intenta reducir la distancia frente a algunos de sus principales competidores.
Del hardware a la dirección de Apple
Ternus se incorporó a Apple en 2001 y desarrolló gran parte de su carrera en las áreas de ingeniería y diseño de productos.
La propia compañía destaca su participación en iniciativas relacionadas con la durabilidad, nuevos materiales y mejoras en el diseño y fabricación de sus dispositivos.
Su formación está estrechamente vinculada al hardware: es graduado en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Pensilvania y antes de llegar a Apple trabajó en Virtual Research Systems.
Uno de sus primeros grandes compromisos públicos como CEO llegará el 9 de septiembre, cuando Apple celebrará su tradicional evento de presentación de nuevos productos. Entre las novedades que se anticipan figura la posibilidad de que la empresa muestre su primer iPhone plegable.
Inteligencia artificial, uno de sus grandes retos
El nuevo ejecutivo hereda una compañía con una enorme base de usuarios y una sólida posición financiera, pero también con desafíos importantes en inteligencia artificial.
Durante los últimos años, Apple ha recibido cuestionamientos por avanzar con mayor lentitud que otras grandes tecnológicas en algunas funciones de IA generativa, por lo que analistas consideran que una de las prioridades de Ternus será definir cómo integrará esta tecnología en los productos y servicios de la empresa.
Su experiencia en hardware podría influir en esa estrategia, especialmente si Apple busca diferenciarse mediante una mayor integración entre dispositivos, chips propios, software e inteligencia artificial.
China y la cadena de suministro
Otro de los principales desafíos será continuar diversificando la fabricación de Apple, históricamente muy dependiente de China.
Durante la administración de Cook, la compañía comenzó a trasladar parte de la producción y ensamblaje hacia países como India y Vietnam, aunque China sigue teniendo un papel fundamental tanto en la fabricación como en las ventas de la empresa.
Ternus también deberá desenvolverse en un escenario político complejo, marcado por las presiones de Washington para aumentar la producción tecnológica dentro de Estados Unidos y por las tensiones comerciales con Pekín.
Cook permanecerá cerca de la compañía
El relevo no supone una salida completa de Tim Cook. El ejecutivo pasa a desempeñarse como presidente ejecutivo de la junta directiva de Apple, desde donde continuará colaborando en determinados asuntos estratégicos, incluida la relación con responsables políticos de diferentes países.
La nueva estructura permitirá a Ternus concentrarse en la dirección diaria y en la estrategia tecnológica, mientras Cook mantiene participación en algunos de los asuntos institucionales y geopolíticos que gestionó durante sus años como CEO.
